El 60% de los argentinos agota sus ingresos antes del 20

Los sueldos mejoran en términos nominales, pero no acompaña el poder de compra. Casi la mitad de los trabajadores está en búsqueda de otros empleos para incrementar sus ingresos.

El salario volvió a quedar en el centro de la preocupación económica de los hogares argentinos: 61% de los encuestados afirmó que su dinero alcanza como máximo hasta el día 20 del mes. El dato muestra cómo la pérdida de poder adquisitivo se trasladó a la vida cotidiana, aun en un escenario de desaceleración inflacionaria, porque una parte cada vez mayor de los ingresos se consume en gastos habituales antes de que termine el mes.

El relevamiento realizado por la consultora Zentrix no implica necesariamente que esos hogares se queden sin ingresos de manera absoluta, sino que el sueldo disponible para afrontar gastos corrientes se agota antes del cierre mensual. A ese grupo se suma otro 24,3% que logra llegar a fin de mes, pero sin margen para ahorrar. Apenas 13% de los consultados afirmó que puede cubrir sus gastos y guardar una parte de sus ingresos.

La percepción sobre el deterioro también es contundente. Según el mismo estudio, 86,1% de los argentinos considera que su salario no le gana a la inflación, una señal de la presión que todavía sienten las familias sobre su presupuesto, más allá de la evolución mensual de los precios.

El sueldo sube, pero rinde menos

La situación de los hogares se explica por una dinámica que combina aumentos nominales de salarios con una recomposición incompleta del poder de compra. En mayo de 2026, los precios subieron 2,1% respecto de abril, de acuerdo con los datos oficiales del INDEC. En el mismo período, los salarios privados registrados avanzaron 2%, los ingresos de empleados públicos nacionales crecieron 1,9% y los salarios públicos provinciales aumentaron 1,4%.

La diferencia parece menor cuando se observa un solo mes, pero se vuelve más significativa al mirar períodos más largos. Entre mayo de 2025 y mayo de 2026, el salario real del sector privado registrado cayó 2,9%. En el caso de los empleados públicos nacionales, el retroceso interanual llegó al 7,3%, mientras que entre los provinciales fue de 3,2%.

La comparación con noviembre de 2023 expone una brecha todavía mayor. Desde entonces, el salario real de los empleados públicos nacionales se encuentra 36,5% por debajo de aquel nivel. En los trabajadores públicos provinciales, la caída es de 9,8%, y entre los privados registrados alcanza el 3,6%.

El deterioro del ingreso real reduce el margen disponible para gastos no esenciales, ahorro o imprevistos. Por eso, el dato de Zentrix aparece como una foto concreta del problema: para una mayoría de hogares, el mes financiero termina antes que el calendario.

"Lo más común que vemos es adelantos de sueldo. Es muy difícil medirlo, pero a mitad de mes muchos trabajadores piden adelantos", comentó sobre la situación Salvador Femenía, vocero de CAME.

Quiénes perdieron más poder adquisitivo

Nadin Argañaraz, titular del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), elaboró un análisis sobre la base del Índice de Salarios del INDEC para medir la evolución del poder adquisitivo desde 2017 hasta febrero de 2026.

El resultado muestra que la pérdida acumulada fue más fuerte entre los empleados públicos que entre los trabajadores privados formales. Para un trabajador privado registrado, el retroceso equivalió a 16,2 salarios mensuales medidos según el poder de compra de 2017. En el caso del empleado público promedio, la pérdida acumulada llegó a 21,8 salarios.

La cifra no significa que los trabajadores hayan dejado de cobrar esa cantidad de sueldos, sino que representa el ingreso resignado en términos reales durante los 98 meses analizados. En otras palabras, los privados formales perdieron un equivalente aproximado a un año y cuatro meses de ingresos, mientras que los públicos resignaron casi dos años de salario real.

La diferencia también se observa dentro del propio sector público. Los empleados nacionales fueron los más golpeados desde noviembre de 2023, con una caída real de 36,5%. Ese retroceso se produjo en paralelo con una reducción de la dotación estatal.

Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), entre diciembre de 2023 y junio de 2026 la cantidad de trabajadores públicos nacionales cayó en 71.661 puestos, una baja del 21% frente al inicio de la gestión de Javier Milei, presidente de la Nación.