Muffins de espinaca: una receta fácil, rápida y lista en 35 minutos

Con pocos ingredientes y una preparación sencilla, estos muffins salados son una alternativa práctica para sumar verduras al menú cotidiano. Se pueden comer recién hechos, guardar en la heladera o freezar.

Los muffins de espinaca son una opción ideal para incorporar vegetales a las comidas de todos los días. Húmedos y esponjosos, pueden servirse como merienda salada, acompañamiento, entrada o incluso llevarse al trabajo o la escuela.

La preparación demanda alrededor de 35 minutos entre el armado y la cocción, y rinde aproximadamente ocho muffins grandes o 12 pequeños.

Ingredientes

  • 200 gramos de espinaca fresca o congelada

  • 2 huevos
  • 100 gramos de queso rallado
  • 100 ml de leche
  • 80 ml de aceite de girasol o maíz
  • 150 gramos de harina leudante
  • 1 diente de ajo (opcional)
  • Sal y pimienta a gusto
  • Nuez moscada a gusto

Cómo preparar muffins de espinaca

Primero, lavar la espinaca y cocinarla durante unos dos minutos en agua hirviendo con sal. Escurrirla muy bien, dejarla enfriar y picarla.

En un recipiente, batir los huevos junto con la leche y el aceite hasta integrar. Agregar la espinaca y el queso rallado, y mezclar. Incorporar el ajo picado, si se desea, y condimentar con sal, pimienta y nuez moscada.

Sumar la harina leudante y mezclar únicamente hasta conseguir una preparación homogénea, evitando batir en exceso.

Distribuir la mezcla en moldes para muffins hasta cubrir aproximadamente tres cuartas partes de su capacidad. Si son metálicos, conviene enmantecarlos y enharinarlos previamente.

Cocinar en horno precalentado a 180 °C durante unos 20 minutos, hasta que estén dorados. Para comprobar la cocción, insertar un palillo en el centro: debe salir limpio.

Una vez listos, dejar entibiar antes de desmoldar. Pueden conservarse hasta tres días en un recipiente hermético en la heladera o congelarse durante aproximadamente un mes.