Matcha: qué aporta la bebida japonesa que gana terreno frente al café
El polvo de té verde se multiplicó en cafeterías y redes por su color, su sabor y su perfil nutricional. Contiene catequinas, L-teanina y cafeína, aunque sus beneficios dependen de la cantidad y la preparación.
El matcha ganó espacio en cafeterías, restaurantes y redes sociales como una alternativa al café. Su color verde intenso, la posibilidad de tomarlo frío o caliente y su asociación con hábitos saludables ayudaron a convertirlo en una de las bebidas de moda.
Sin embargo, no se trata de un producto nuevo. El matcha forma parte de la cultura japonesa y está ligado a la ceremonia del té, donde su preparación constituye un ritual con movimientos y utensilios específicos.
Qué es el matcha y cómo se produce
El matcha no es simplemente un té verde triturado. Tradicionalmente se elabora con hojas de tencha, cultivadas bajo sombra, cocidas al vapor y secadas sin enrollar. Luego se retiran tallos y nervaduras antes de molerlas hasta obtener un polvo fino, según explica el Ministerio de Agricultura de Japón.
La diferencia con una infusión convencional aparece al momento de consumirlo. Mientras las hojas del té común se retiran del agua, el polvo de matcha queda incorporado en la bebida. De esta manera, se ingieren los componentes presentes en la hoja completa.
Antioxidantes, L-teanina y cafeína
El matcha contiene polifenoles, especialmente catequinas como la EGCG, además de cafeína y L-teanina. Estos compuestos son estudiados por su posible relación con la atención, el metabolismo y la salud cardiovascular.
Una revisión científica publicada en 2026 encontró resultados prometedores, pero advirtió que los estudios clínicos en seres humanos todavía son limitados y presentan diferencias en las dosis y formas de consumo. Por eso, su presencia en una bebida no permite asegurar que prevenga enfermedades o produzca beneficios por sí sola.
La combinación de cafeína y L-teanina puede favorecer el estado de alerta y la concentración. No obstante, tampoco garantiza una estimulación "sin ansiedad": la respuesta depende de la sensibilidad de cada persona y de la cantidad consumida.
¿Tiene menos cafeína que el café?
Una preparación con unos dos gramos de matcha puede aportar alrededor de 60 a 70 miligramos de cafeína, aunque la cifra cambia según el origen de las hojas, la cosecha y la cantidad de polvo utilizada.
Generalmente aporta menos cafeína que un café filtrado, pero más que un té verde convencional. Por ese motivo, definirlo simplemente como una bebida "baja en cafeína" puede resultar engañoso.
La American Heart Association y la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos consideran que hasta 400 miligramos diarios no suelen generar efectos adversos en la mayoría de los adultos. La tolerancia, sin embargo, varía y el exceso puede provocar nerviosismo, insomnio, molestias digestivas o palpitaciones.
La preparación también importa
El matcha tradicional se bate con agua y se consume sin azúcar. En las cafeterías suele aparecer como latte, acompañado por leche, jarabes, cremas u otros agregados que pueden modificar considerablemente su aporte calórico.
Su crecimiento, entonces, no supone necesariamente el final del café. Ambas bebidas contienen cafeína y compuestos bioactivos. La elección depende del sabor, la tolerancia personal y, principalmente, de cómo se prepare cada una.