La industria de Santa Fe cayó 3,7% en el primer semestre

La producción fabril acumuló seis meses en negativo. La maquinaria agrícola tuvo el peor desempeño, con una caída del 28 %

La actividad industrial de Santa Fe volvió a mostrar números en rojo en junio. La producción manufacturera provincial registró una caída interanual del 1 %, con lo que el primer semestre de 2026 cerró con una baja acumulada del 3,7 %, según el último informe de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe).

Mariano Ferrazini, tesorero de Fisfe, explicó por LT10 que "este escenario es sumamente preocupante ya que, aunque en algún momento la caída tienda a desacelerar, el daño acumulado ya es enorme".

Al mes de abril, la entidad ya tenía registradas más de 200 industrias que cerraron sus puertas en este proceso, con muchas de ellas viéndose forzadas a convertirse al monotributo o a pasar directamente a la informalidad, perjudicando las posibilidades de crecimiento de la provincia.

Ferrazini aclara que la reducción de puestos de trabajo suele ser el último recurso al que recurren las firmas, en especial las pequeñas y medianas. "Nos cuesta muchísimo generar cuadros de trabajo en nuestras empresas antes de romperlos, antes de tener que tomar esa medida", indicó. Por ello, las empresas recurren primero a otras estrategias paliativas como la eliminación de horas extras, el adelantamiento de vacaciones, la apertura de procesos preventivos de crisis, la reducción de jornadas laborales y la eliminación de turnos.

La pinza económica: costos asfixiantes y consumo paralizado

El tesorero de Fisfe describe que la industria santafesina sufre una crisis de doble pinza, caracterizada por un factor de oferta (costos) y uno de demanda (consumo). Por el lado de la oferta, el "costo argentino" y los incrementos tarifarios continuos impactan gravemente la estructura productiva. Ferrazini expone una asimetría alarmante en la evolución de las variables económicas durante la actual gestión de gobierno: los servicios públicos se ajustaron un 400% y los salarios lo hicieron un 250% por IPC, mientras que los precios de las manufacturas (IPC manufacturero) solo pudieron trasladar un incremento del 144%. Esta brecha se tradujo inicialmente en una pérdida de rentabilidad, pero hoy en día compromete de forma directa "la salud de las empresas".

Por el lado de la demanda, la licuación del poder adquisitivo de la población mantiene paralizado al consumo interno, el cual representa el 70% del PBI nacional. Ferrazini alerta que los ingresos de los hogares hoy se consumen entre gastos urgentes y esenciales, dejando fuera de alcance a la producción santafesina. "Se imagina que todo lo que se produce en Santa Fe no es ni esencial ni urgente. Muchas veces hay productos que pasan a ser de lujo, artículos de lujo", advierte con crudeza. A esto se suma el impacto financiero: si las tasas de interés formales y de billeteras virtuales se regulan por el mercado en niveles del 1000% anual y las tarifas continúan con un acumulado del 400%, no quedará margen para el consumo, ya que los intereses y los servicios terminarán por absorber por completo los salarios de la gente.

Un modelo nacional de "dos países" que margina a la producción local

Al analizar la política económica del Poder Ejecutivo nacional, Ferrazini expresa su escepticismo respecto a un cambio de rumbo en el corto plazo. Frente al anuncio oficial de sostener el "apretón monetario", el dirigente considera que es muy difícil revertir la situación sin un debaite serio y profundo. Para el tesorero de Fisfe, el rumbo adoptado está consolidando una fractura de fondo: "Ya no es una economía de dos velocidades, son dos países".

Por un lado, se encuentran los sectores dinámicos y extractivos como el gas, el petróleo y la minería que operan como ganadores del modelo, el cual califica como positivo para el país, pero advierte que "los ganadores no son ganadores de empleo".

Ferrazini también cuestiona la implementación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), señalando que, si bien apoyan la atracción de capitales, el esquema actual margina a la industria nacional. Actualmente, la cadena de valor local apenas participa en un 4% de dichos proyectos, lo que anula cualquier expectativa de reactivación en el segundo semestre.

El dirigente reclama una corrección urgente en el esquema fiscal y comercial para hacer competitiva a la industria frente a terceros países. Recuerda que, antes de asumir, el presidente actual tildaba a los industriales de "héroes" por afrontar una de las cargas tributarias más elevadas de la región. "Bueno, hoy seguimos pagando los impuestos más altos de la región y pasamos de ser héroes a bueno, un montón de calificativos". En lugar del cierre de fronteras, Fisfe propone una administración inteligente del comercio exterior y modificaciones de fondo en el sistema impositivo.

Menos margen provincial y un espacio para el diálogo constructivo

Consultado sobre el rol del Estado santafesino, Ferrazini reconoce que el gobierno provincial posee un margen significativamente menor al no controlar las principales variables de la macroeconomía. No obstante, pondera positivamente la política tributaria ofrecida por la gestión provincial a su ingreso, calificándola como "muy buena" a pesar de no cubrir todas las pretensiones de la entidad.

Actualmente, la agenda de diálogo directo y fluido aborda la problemática energética, donde el incremento de tarifas derivado de factores internacionales y la falta de administración del gobierno nacional ha golpeado con dureza a las empresas locales.

Como respuesta a esta coyuntura crítica y ante la falta de condiciones por parte del gobierno nacional, las cámaras empresariales y los trabajadores buscan articular propuestas en conjunto. Bajo el lema "Argentina produce: diálogo que construye", la Federación Industrial de Santa Fe, junto a los presidentes de CAME, de la metalúrgica ADIMRA y dos de los líderes del triunvirato de la CGT, llevarán a cabo un encuentro el próximo jueves a las 9 hs, en la Asociación Empresaria de Rosario (España 848). El objetivo de la actividad será discutir y consolidar un proyecto de país que incluya efectivamente a los sectores industrial y comercial, garantizando el sostenimiento del empleo y de los trabajadores

Audio: Mariano Ferrazini, tesorero de Fisfe.

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