Tarabella destacó el rol de la UNL y las políticas públicas en la Feria del Libro

En el marco de la inauguración de una nueva edición del evento literario santafesino, la rectora de la Universidad Nacional del Litoral analizó la importancia de los libros como bienes culturales.

La Feria del Libro de Santa Fe ha comenzado con gran entusiasmo, consolidándose como un hito de vital importancia no solo para la ciudad, sino también para la cultura de la provincia y del país. Con una trayectoria de 32 años de trabajo articulado entre la Municipalidad de Santa Fe, el Gobierno de la provincia de Santa Fe y la Universidad Nacional del Litoral (UNL), el evento sigue cobrando vigor a pesar de las dificultades del contexto actual.

Un trabajo articulado y de extensión universitaria

La rectora de la UNL, Laura Tarabella, destacó por LT10 la fuerte convicción detrás de este espacio colectivo, orientado a exhibir el potencial de producción editorial de toda la región. Bajo el lema que identifica esta edición, la rectora afirmó: "Santa Fe la definimos como una ciudad de libros, es el lema que nos identifica en esta feria".

En este marco, la UNL acompaña la propuesta con la totalidad del catálogo de Ediciones UNL, así como de otras editoriales de universidades públicas argentinas. También sobresale la participación de Vera Cartonera, una propuesta editorial alternativa nacida de la articulación entre el conocimiento científico y la producción literaria, en la que confluyen la Facultad de Humanidades y Ciencias (FHUC) de la UNL y el CONICET. Tarabella explicó que este proyecto reúne a docentes e investigadores que publican sus textos en un formato artesanal y comunitario.

Al ser consultada sobre estos proyectos editoriales, la rectora remarcó su valor institucional: "Es un ejemplo de ese trabajo de extensión que articula extensión, investigación y enseñanza. Las tres funciones sustantivas se vuelcan en este proyecto que es muy genuino".

El acceso a la cultura como un derecho fundamental

Para Tarabella, la feria es un espacio de encuentro y diálogo democrático indispensable en la sociedad actual. La gratuidad tanto del acceso como de los espacios para los libreros es una decisión clave en este sentido.

"Los libros son bienes culturales y el derecho a la cultura es uno de los derechos que como universidad pública potenciamos", definió de forma contundente la rectora. Asimismo, describió la feria como "un evento muy virtuoso en estos tiempos que se construye diálogos, que hay conversaciones, que se habilita justamente esa posibilidad de conocer, de estar con otros y de la mejor manera que es disfrutando un libro".

Esta continuidad a lo largo de más de tres décadas responde a una visión a largo plazo que trasciende las gestiones políticas de turno. Según la rectora, la permanencia de la feria radica en que "hay una política pública que la sostiene y hay convicciones tanto de un municipio, de la provincia como de la universidad de seguir por esa línea". En este sentido, celebró la incorporación de la editorial de la Universidad Católica de Santa Fe a la feria.

Emoción, liderazgo femenino y el ritual del papel

La presente edición de la feria se encuentra atravesada por una profunda emotividad, rindiendo homenaje en su conferencia inaugural a la poeta santafesina Marilyn Contardi en celebración de sus 90 años. Contardi, quien estuvo a cargo del taller de cine de la UNL durante 40 años, representa junto a Estela Figueroa un legado fundamental para la región. La rectora enfatizó el impacto de estas figuras en la historia santafesina: "fueron mujeres que nos abrieron caminos para que hoy otras mujeres estemos ocupando lugares protagónicos y liderazgo".

Por otra parte, Tarabella (quien de profesión es geógrafa) reflexionó sobre la vigencia del libro de papel en la era digital. Si bien reconoció que las pantallas seducen a las generaciones más jóvenes y que el formato digital permite democratizar y ampliar las fronteras del conocimiento, reivindicó con nostalgia y firmeza el soporte físico: "el libro papel tiene ese olorcito, ese sabor que no lo tiene [la pantalla], ese ritual de poder marcarlo, sobre todo los que venimos de otras generaciones".

Finalmente, la rectora invitó a toda la comunidad a participar de la feria, de los talleres de escritura y de la programación del Argentino de Literatura, un evento clásico organizado por la FHUC de la UNL que se acopla por tercer año consecutivo a esta gran fiesta de las letras. Su mensaje de cierre fue claro: "Que se acerquen a la lectura fundamentalmente, que aquellos que se animen puedan comenzar a escribir"