¿Cuánto cuesta hoy reponer una vidriera rota por un robo en Santa Fe?
Una reparación puede costar entre 700.000 y 3 millones de pesos, según el tamaño y la cantidad de paños afectados. Enzo Toniutti explicó al móvil de LT10 qué vidrio ofrece mayor resistencia y por qué los comerciantes deberían revisar sus seguros.
Los recientes intentos de robo y hechos de vandalismo contra comercios de Santa Fe volvieron a dejar una consecuencia que, en muchos casos, supera el valor de lo sustraído: el elevado costo de reparar las vidrieras destruidas para ingresar a los locales.
Incluso cuando el agujero parece pequeño, generalmente debe cambiarse todo el paño. A eso se suman las horas durante las cuales el negocio queda expuesto y la necesidad de que sus propietarios permanezcan en el lugar hasta conseguir la reparación.
El móvil de Valentón González para LT10 habló con Enzo Toniutti, especialista del rubro vidriero, reconoció que este tipo de llamados había disminuido, pero comenzó a repetirse.
“No te digo que sea algo de todos los días, pero sí bastante seguido. Había aflojado un tiempo, se había apaciguado un poco, pero ahora volvió otra vez la racha de robos, del daño, del vandalismo de por sí”, describió.
El problema no termina con lo que los delincuentes consiguen llevarse. “Es más el daño que lo que roban. Muchas veces roban poco y el daño es bastante abultado”, explicó Toniutti.
Los ataques suelen ocurrir durante la madrugada y obligan a los comerciantes a improvisar una custodia del local. “La gente se tiene que hacer cargo del daño. A veces lo hacen en plena madrugada, a la 1 o 2 de la mañana, y la gente se queda a hacer guardia”, relató.
Reparaciones de hasta 3 millones de pesos
El precio depende de las dimensiones, el tipo de vidrio y la cantidad de paños destruidos. “Entre puertas y paños fijos vas a tener entre 700.000 o 800.000 pesos hasta 1 millón, 2 millones o 3 millones, depende del daño que hagan”, detalló el especialista.
La diferencia puede ser considerable cuando los atacantes rompen más de un sector del frente. “Muchas veces rompen un vidrio más chico; otras veces rompen dos o tres, como ha pasado en algunos casos, y esos son los más perjudicados”, agregó.
Aunque el daño se concentre en una esquina o en la parte inferior de la vidriera, no es posible colocar un parche. La estructura completa debe retirarse y fabricarse nuevamente.
“Si es templado se estalla, o sea, te quedás sin vidrio. Y si es laminado o vidrio crudo, sí, hay que reponerlo entero porque no se puede cortar eso”, explicó Toniutti. Las rajaduras hacen que cualquier intento de intervenir únicamente sobre la zona afectada termine quebrando el resto del paño.
Qué vidrio ofrece mayor resistencia
Las vidrieras comerciales suelen utilizar cristales más gruesos y de seguridad, principalmente templados o laminados. Sin embargo, reaccionan de manera diferente ante los golpes.
El vidrio templado puede resistir un primer impacto, pero, si recibe el golpe de determinada manera, estalla por completo. El laminado, en cambio, queda marcado y requiere una agresión sostenida para ser atravesado.
“Un vidrio laminado lo va a marcar, pero tiene que tener su rato para romperlo, no es tan sencillo. Por eso recomendamos siempre poner ese tipo de vidrio, es más seguro”, afirmó.
Esa resistencia adicional puede resultar determinante si el local posee alarma. El tiempo que necesita el atacante para quebrar el cristal permite que el sensor detecte las vibraciones y active la sirena.
“Nosotros le decimos a todo el mundo que al menos tenga una alarma, porque con el sensor de vibración y demás, la alarma suena”, señaló. La recomendación es complementar el vidrio laminado con rejas u otras barreras que impidan que el delincuente continúe golpeando hasta abrir un acceso.
Seguros que no alcanzan a cubrir el daño
Toniutti también advirtió que muchas pólizas cuentan con una cobertura para cristales muy inferior al costo real de reposición. Por esa razón, recomendó revisar el monto asegurado antes de sufrir un ataque.
“Muchas veces pagan un seguro, pero resulta que cuando vas a lo que te cubre, cubre desde 50.000 pesos hasta 200.000 o 300.000”, indicó. Frente a reparaciones que parten de los 700.000 pesos y pueden ascender a varios millones, la diferencia queda completamente a cargo del comerciante.
La misma situación puede presentarse en viviendas particulares. Para el especialista, contar con vidrios laminados, sensores de vibración, alarmas, rejas y una cobertura actualizada no elimina el riesgo, pero reduce el tiempo disponible para provocar daños y evita que toda la pérdida económica recaiga sobre el propietario.