Quinteros rechazan el nuevo esquema tarifario del Mercado de Productores

Guillermo Beckman, presidente de la Sociedad de Quinteros, advirtió sobre el severo impacto económico del fuerte incremento en el costo del piso y la exigencia de operar cinco días a la semana.

El cinturón hortícola de Santa Fe atraviesa un momento de mucha tensión tras la decisión del Mercado de Productores de implementar un nuevo esquema tarifario y de asistencia obligatoria. La medida afecta directamente a un entramado social y productivo que se reconfiguró de manera profunda en las últimas dos décadas.

Según explicó a LT10 Guillermo Beckmann, presidente de la Sociedad de Quinteros de Santa Fe, a partir del año 2005 los grandes productores fueron abandonando la actividad por problemas laborales, dejando mano de obra desocupada que posteriormente se organizó para alquilar quintas. "Tenemos hoy en día 300 pequeños productores de tres, cuatro o cinco hectáreas que se han asociado", detalló el dirigente, destacando que este esquema genera una producción de cercanía fundamental para la ciudad.

El nudo del conflicto: tarifas y capacidad operativa

El núcleo del reclamo radica en la imposibilidad física y económica de cumplir con las nuevas exigencias del Mercado de Productores. Tradicionalmente, los pequeños quinteros asisten al mercado entre dos y tres días a la semana por un lapso de cuatro horas diarias. Bajo el esquema anterior, el costo por esas jornadas rondaba los 45.800 pesos, sumando entre 90.000 y 100.000 pesos semanales.

La nueva disposición altera drásticamente esta realidad: "Ahora le exigen que vayan toda la semana o le quieren vender el piso toda la semana porque nos dan un piso de 3 por 3 y que paguen 240.000 pesos", denunció Beckman, calificando la cifra como un monto imposible de cumplir para la escala de sus representados.

El dirigente remarcó que los productores no cuentan con la estructura necesaria para sostener una presencia de cinco días: “Esos pequeños productores no tienen capacidad operativa como para ir los 5 días del mercado como lo está exigiendo el mercado”. La rutina del quintero combina la comercialización con el extenuante trabajo directo en la tierra: “El productor va, vende su mercadería, luego va a la quinta, tiene que sembrar, tiene que cosechar, se levanta a las 3 de la mañana, 2 de la mañana con una lucecita en la punta de la frente para hacer la verdura y llevar la verdura fresca”.

Alertas por la intermediación y el precio de los alimentos

Para la Sociedad de Quinteros, la presión del Mercado de Productores —una sociedad anónima cuya concesión por parte de la Municipalidad de Santa Fe tiene aún 7 años de vigencia — pone en riesgo la sostenibilidad del sector y amenaza con encarecer el consumo de verduras en la región.

Beckman advirtió sobre dos consecuencias inmediatas si se sostiene la medida:

Presión impositiva: Los productores, actualmente registrados como monotributistas en las categorías A, B o C, se verían obligados a pasar al régimen de responsables inscriptos.

Fomento de la intermediación: Al no poder asistir todos los días, los quinteros dependerán de terceros. "Con esto empiezan a fomentar la intermediación, porque no van a ir al mercado, se lo tienen que dar a otras personas que son los que se aprovechan, que son los intermediarios", alertó.

Asimismo, subrayó que perder la producción local obligaría a traer mercadería de otras regiones, lo cual impactará directamente en el bolsillo de los santafesinos: "Aumentan los precios tres o cuatro veces cuando Santa Fe se inunda" [4], ejemplificó sobre lo que ocurre cuando se pierde el abastecimiento inmediato. Enfatizó además la vulnerabilidad de la actividad: "El 60% dependemos del tiempo y en estos momentos difíciles económicos, este golpazo del mercado no te trae ninguna solución si no te trae un problema" [2].

Horas clave de negociación

El conflicto sumó tensión en las últimas horas debido a lo que los quinteros consideraron una violación de los acuerdos previos. Las partes habían pactado una tregua hasta el día martes para dialogar [7]. Sin embargo, Beckman relató que "ayer en la mañana a la entrada a todos los quinteros le querían cobrar 240.000 pesos y tenían que estar discutiendo y peleando ahí para no pagar esa cifra" [7], lo que obligó a la entidad a recurrir a la prensa para visibilizar la situación [7].

A pesar del malestar, el canal de diálogo sigue abierto. La Sociedad de Quinteros programó una asamblea interna a las 18:00 horas para evaluar una propuesta y consensuar una contraoferta razonable que será presentada a las 19:00 horas a los representantes del mercado en la sede de la cooperativa [5, 6].

"Vamos a hacer una oferta bastante razonable... Esperemos que pongamos un poquito de buena voluntad de ambas partes y lleguemos a la solución" [5, 6], concluyó Beckman, mostrando predisposición para destrabar el conflicto y garantizar la continuidad del trabajo de las familias quinteras

Audio: Guillermo Beckmann, referente de la Sociedad de Quinteros.

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