El desafío de Unión ante Instituto: hacerse fuerte también desde su arco
El Tate recibe a Instituto este lunes, en un duelo clave por la pelea de arriba. El equipo de Madelón buscará dar el golpe ante el puntero y, al mismo tiempo, conseguir algo que todavía no pudo en el torneo
Unión tendrá este lunes una de esas pruebas que permiten medir cuánto puede dar un equipo en una instancia decisiva del campeonato. Enfrente estará Instituto, líder de la Zona A, pero el desafío para el Tate no pasa solamente por intentar bajar al puntero: también aparece la necesidad de mostrar una solidez que hasta ahora le fue esquiva.
Porque hay un número que se mantiene partido tras partido y que Leonardo Madelón pretende modificar: Unión nunca terminó un encuentro del torneo con la valla invicta.
El dato adquiere todavía más relevancia por el rival que tendrá enfrente. Instituto llega en lo más alto, atraviesa un buen momento y representa una exigencia importante para una defensa que hasta el momento siempre recibió, al menos, un golpe. El Tate consiguió compensar esa falencia con su capacidad para convertir y mantenerse en carrera, pero ahora tendrá enfrente a un adversario que puede castigar cualquier desconcentración.
Para Madelón, el desafío será conseguir que el equipo pueda sostener durante los 90 minutos lo que muchas veces mostró por momentos: orden, concentración y capacidad para controlar al rival. No es solamente una cuestión de estadísticas. Cerrar el arco también puede darle a Unión la tranquilidad necesaria para jugar un partido de esta magnitud sin verse obligado a correr siempre desde atrás.
Y el contexto no podría ser más exigente. El líder visita el 15 de Abril y el local necesita aprovechar una oportunidad que puede tener un peso importante en la pelea de arriba. Ganar significaría descontarle directamente a Instituto y darle un impulso a la ilusión de meterse definitivamente en la discusión.
Pero hay algo más en juego. Unión necesita demostrar que puede competir contra uno de los mejores equipos de la zona y, esta vez, hacerlo desde la seguridad defensiva. El Tate ya demostró que tiene argumentos para lastimar. Ahora Madelón busca la otra mitad de la ecuación: que también pueda cerrar el partido. Ante Instituto, esa materia pendiente tendrá una prueba de máxima exigencia.