San Lorenzo fue embargado por una deuda relacionada con los Pittón
El club sumó nuevos reclamos judiciales derivados de gestiones anteriores. Los casos involucran a Gonzalo Maroni, al representante de los hermanos santafesinos y a un club que exige derechos de formación por Nicolás Reniero
San Lorenzo sigue pagando cuentas del pasado. En las últimas horas aparecieron tres nuevos embargos contra la institución que, entre capital, intereses, honorarios y costas, superan los 650.000 dólares, profundizando un escenario económico que continúa siendo una de las grandes preocupaciones del club.
Uno de los reclamos lleva el nombre de Gonzalo Maroni, quien consiguió que la Justicia ordenara un embargo por una deuda vinculada a su etapa como futbolista del Ciclón.
Otro expediente tiene como protagonista a Alan Ignacio Poch, representante de Bruno y Mauro Pittón, quienes arribaron a San Lorenzo en 2019 desde Unión. En este caso, el reclamo alcanza los 175.000 dólares, a los que se suman otros 52.500 dólares en concepto de intereses y costas. La medida recae sobre ingresos que el club percibe mediante la empresa encargada de gestionar distintos cobros de la institución. Vale recordar que el Tate llegó a instancias judiciales en su momento para cobrar lo que le correspondía, incluso cuando San Lorenzo ya los había vendido.
El tercer frente judicial está relacionado con los derechos de formación de Nicolás Reniero, sumándose a una lista de obligaciones que la actual conducción debe afrontar mientras intenta ordenar las cuentas.
Los nuevos embargos aparecen en medio de una realidad financiera compleja. La dirigencia encabezada por Marcelo Culotta había señalado recientemente que el pasivo de San Lorenzo supera los 67 millones de dólares. El presente deportivo puede ofrecer una tregua, pero fuera de la cancha el Ciclón continúa jugando otro partido: el de las deudas que siguen apareciendo y condicionando el futuro de la institución.