Colón genera, remata y busca, pero le falta eficacia en un momento caliente
El Sabalero llega urgido de ganar al partido contra Godoy Cruz, con un dato para no pasar por alto
Hay números que explican una parte del presente de Colón y, al mismo tiempo, dejan planteado el desafío que tiene por delante. El Sabalero no parece tener un problema para encontrar el camino hacia el arco rival: lo que necesita es que todo ese volumen ofensivo termine reflejándose en el resultado.
Un informe de @DataMoroni, elaborado a partir de datos de Wyscout, ubica al equipo santafesino en el cuarto lugar entre los conjuntos que más xG generan cada 100 remates, con un promedio de 11,6. Solo Tristán Suárez, Deportivo Madryn y Atlanta aparecen por encima en ese registro.
El dato adquiere otra dimensión cuando se mira la producción total. Colón acumula 313 remates y 36,30 de xG, cifras que muestran a un equipo que no se queda esperando y que, de una u otra manera, consigue llevar el juego hacia territorio contrario. Pero ahí aparece la contradicción que hoy debe resolver.
⚽ NO TODOS LOS REMATES VALEN LO MISMO | Primera Nacional 2026
— DataMoroni (@DataMoroni) September 8, 2026
El ranking mide cuánto xG genera cada equipo cada 100 remates. No cuenta sólo cuánto se patea: mide el valor promedio de las situaciones que logra construir.
🟢 CALIDAD Y PUNTOS#TristánSuárez lidera el ranking con… pic.twitter.com/F90a0zP528
Porque tener presencia ofensiva, patear y generar situaciones no garantiza goles y sin goles, todo ese trabajo previo pierde peso cuando llega el momento de mirar la tabla. Colón necesita que una parte mayor de esa producción se transforme en festejos.
La visita a Godoy Cruz, en ese sentido, aparece como una prueba importante. El Sabalero llega a Mendoza obligado a recuperar terreno y, para hacerlo, tendrá que sostener una de las características que todavía conserva: la decisión de ir a buscar. El siguiente paso será mucho más concreto: ser efectivo.
En una etapa del campeonato donde cada punto empieza a pesar más, Colón necesita que sus números ofensivos dejen de ser solamente una estadística positiva y empiecen a traducirse en resultados. Porque las ocasiones pueden alimentar la ilusión, pero son los goles los que finalmente empujan al equipo hacia arriba.