Un estudio de la UNR revela la mortalidad en la provincia de Santa Fe
Un estudio de la UNR detectó marcadas diferencias según la edad, el género y el lugar de residencia. Los homicidios tienen mayor impacto entre jóvenes de Rosario y La Capital, mientras que en el resto provincial predominan los siniestros viales y los suicidios.
Las principales causas de muerte cambian significativamente entre los distintos territorios y grupos de edad de Santa Fe. Aunque las enfermedades circulatorias, los tumores y las afecciones respiratorias concentran la mayoría de los fallecimientos, ese panorama general oculta profundas diferencias regionales y de género.
Así lo advierte el Informe Especial N.º 19 de la Usina de Datos de la Universidad Nacional de Rosario, que estudió la mortalidad provincial entre 2015 y 2022. El trabajo comparó los departamentos La Capital y Rosario con el resto de Santa Fe, a partir de estadísticas vitales oficiales y datos de los censos de 2010 y 2022.
Cómo cambian las causas con la edad
Las afecciones originadas durante el período perinatal son la principal causa de muerte entre los menores de un año. Entre la población de 1 a 14 años, el panorama es más variable e incluye malformaciones congénitas, tumores, enfermedades del sistema nervioso y accidentes.
Las causas externas adquieren un peso mayor durante la adolescencia y la adultez joven, principalmente entre los varones. Entre los 35 y los 74 años predominan las neoplasias, mientras que desde los 75 aumentan las muertes vinculadas con enfermedades circulatorias y respiratorias.
Homicidios en La Capital y Rosario
En el departamento La Capital, los homicidios encabezaron la mortalidad de los varones de entre 15 y 34 años. Sin embargo, el informe señala una reducción entre 2016 y 2022.
Entre los jóvenes de 15 a 24 años, la tasa descendió de 128,2 a 44,8 homicidios cada 100.000 habitantes. En el grupo de 25 a 34 años pasó de 77,4 a 46,9 durante el mismo período.
Rosario presentó una evolución diferente. La tasa entre los varones de 15 a 24 años aumentó de 46,8 cada 100.000 habitantes en 2019 a 73,5 en 2022. Entre aquellos de 25 a 34 años subió de 37,9 a 63,7.
El estudio también detectó que, en 2022, los homicidios fueron la principal causa de muerte entre las mujeres rosarinas de 15 a 24 años y la segunda entre las de 25 a 34. Los autores del trabajo señalaron que estos resultados deben interpretarse con cautela debido a la cantidad reducida de casos sobre la que se calcularon algunas tasas.
Accidentes y suicidios en el resto provincial
Fuera de los departamentos La Capital y Rosario, los accidentes de tránsito lideraron la mortalidad entre los varones más jóvenes. Los suicidios ocuparon el segundo lugar.
Durante 2022, la tasa de mortalidad por accidentes de tránsito llegó a 40,3 cada 100.000 varones de entre 15 y 24 años y a 37,7 en el grupo de 25 a 34. Los suicidios alcanzaron tasas de 34,6 y 26,8, respectivamente.
El resto de la provincia también registró la mayor mortalidad por enfermedades circulatorias. Entre las mujeres jóvenes, los accidentes de tránsito tuvieron mayor peso en la mortalidad que en Rosario y La Capital, mientras que los tumores recuperaron protagonismo durante la adultez.
Diferencias entre varones y mujeres
Los varones registraron mayores niveles de mortalidad durante buena parte del ciclo de vida y una presencia considerablemente superior de causas externas, como homicidios, siniestros viales y suicidios.
Entre las mujeres, en cambio, las neoplasias aparecieron de manera más constante entre las principales causas de muerte durante las edades adultas.
La pandemia alteró temporalmente estos patrones: durante 2020 y 2021, la COVID-19 —y las muertes clasificadas mediante códigos especiales asociados a ella— pasó a ocupar el primer lugar en algunos grupos de adultos y personas mayores, con tasas más elevadas entre los varones.
La advertencia sobre los registros
El informe también planteó problemas en la calidad de las estadísticas. En La Capital se registró una elevada cantidad de fallecimientos clasificados mediante síntomas, signos o hallazgos sin una causa específica, categoría que superó a las principales causas de muerte identificadas.
En Rosario, en tanto, se observaron altas tasas de causas externas cuya intención no pudo determinarse. Esa falta de precisión puede provocar que las cifras reales de homicidios, suicidios o accidentes estén subestimadas.
Los investigadores remarcaron que mejorar la certificación de las defunciones resulta fundamental para conocer con mayor precisión de qué muere la población y diseñar políticas sanitarias específicas para cada edad, género y territorio.