Las voces del Coro UNL convierten la memoria en una canción colectiva
Una veintena de integrantes de la agrupación cantó en vivo en los estudios de LT10. Su director, Alfonso Paz, recorrió los 50 años del conjunto y anticipó un concierto atravesado por la memoria, la libertad y la música popular argentina.
El estudio quedó chico antes de que sonara la primera canción. Cerca de 22 integrantes del Coro de la Universidad Nacional del Litoral ocuparon el espacio durante una tarde de radio. No era la formación completa: apenas había concurrido la mitad del grupo. Aun así, cuando las voces se encontraron, el estudio de LT10 se transformó por unos minutos en una sala de conciertos.
La visita tuvo como horizonte Memorias para siempre, la presentación que ofrecerán el jueves 17 de septiembre en el Foro Cultural de la UNL. Sin embargo, lo que ocurrió al aire fue más que un anticipo: permitió observar de cerca cómo una suma de voces diferentes puede convertirse en un único cuerpo sonoro.
El Coro UNL nació en 1975 y celebró sus primeros 50 años en 2025. Por su dirección pasaron diferentes maestros y generaciones de cantantes, pero permaneció una idea central: construir un espacio artístico en el que la música también pueda hablar sobre su tiempo.
“Es un espacio supervalioso en el cual todos ponemos nuestras ganas y nuestras voces para decir un montón de cosas”, definió Alfonso Paz en los estudios de LT10.
Un repertorio atravesado por la historia
Parte del programa actual nació durante la celebración por el medio siglo de trayectoria. Aquella selección reunió obras emblemáticas del conjunto y canciones centrales de la música popular argentina. En 2026, al cumplirse 50 años del último golpe de Estado, ese repertorio adquirió una resonancia diferente.
Varias de las piezas fueron interpretadas el 22 de agosto en el Espacio de Memoria que funciona en la ex-Comisaría Cuarta de Santa Fe. El concierto alternó obras corales con intervenciones de solistas y estuvo atravesado por la memoria, la libertad y los derechos humanos.
Para la presentación de Memorias para siempre, ese núcleo se ampliará con canciones vinculadas con el amor, los encuentros, la naturaleza, los viajes y los sueños. La memoria no aparece solamente como reconstrucción histórica, sino también como territorio íntimo y comunitario.
En LT10, el coro eligió interpretar Inconsciente colectivo, de Charly García. Paz presentó la obra como una canción emblemática del regreso democrático y de la recuperación de la libertad después de la dictadura. La emisión radial permitió que ese canto atravesara el estudio y llegara a oyentes que seguían el programa desde lugares muy distintos.
Después llegó Canto versos, de Jorge Fandermole. La composición aportó otra dimensión al recorrido: la palabra transformada en voz para nombrar lo que permaneció silenciado. Ambas canciones formarán parte del concierto previsto para el jueves.
Los mensajes comenzaron a llegar mientras el grupo todavía estaba en el estudio. Exintegrantes, oyentes habituales y personas que escuchaban desde distintos puntos celebraron las interpretaciones. La radio extendió así la escena coral más allá de las paredes de LT10 y convirtió la escucha individual en una experiencia compartida.
Un sonido que nunca termina de construirse
Dirigir a un coro implica trabajar con voces, recorridos y sensabilidades diferentes. No existe un instrumento terminado de antemano: el sonido cambia con cada incorporación, cada ensayo y cada repertorio.
“El coro es muy dinámico y se va construyendo”, explicó Paz. La agrupación ensaya dos veces por semana y desarrolla un entrenamiento sostenido tanto en el aspecto vocal como en el aprendizaje de las obras. Ese trabajo se complementa con el aporte de Gaby Garbarini en técnica vocal.
La selección musical tampoco responde a una fórmula cerrada. Algunas piezas son propuestas por la dirección y otras surgen de los propios integrantes. Hay canciones que admiten un arreglo completamente coral y otras que conservan una intimidad mayor, por lo que son interpretadas por solistas, dúos o pequeñas formaciones acompañadas por el resto del conjunto.
Paz, quien también trabaja como arreglador, combina esas posibilidades dentro de cada programa. “Es una construcción continua, te diría”, resumió. La permanencia de las obras también depende de la relación que establecen con los cantantes y con el público: algunas se incorporan para un proyecto puntual y otras se vuelven parte de la identidad del grupo.
Detrás de la emoción colectiva existe una búsqueda técnica sostenida. “No nos da lo mismo hacerlo de una u otra manera”, afirmó el director. El objetivo, agregó, es alcanzar un nivel de excelencia que produzca satisfacción tanto hacia dentro del coro como en quienes lo escuchan.
Un espacio abierto a la comunidad
Para Paz, el vínculo con el Coro UNL comenzó hace dos décadas. Durante sus primeros diez años se desempeñó como asistente de dirección, una etapa que recuerda como un período de aprendizaje decisivo. Más tarde asumió la conducción y comenzó a imprimirle una mirada propia.
Después de viajes, encuentros y conciertos dentro y fuera del país, lo define como “un lugar superimportante en mi vida”. Esa historia compartida explica parte de la cohesión de un conjunto integrado por estudiantes, graduados, miembros de la Universidad y vecinos sin pertenencia académica.
El coro está abierto a toda la comunidad. Las audiciones principales se realizan habitualmente en febrero y, durante los últimos años, reunieron entre 70 y 80 personas inscriptas. No todas continúan el proceso, pero la convocatoria demuestra la persistencia del deseo de cantar con otros.
Memorias para siempre se presentará el jueves 17 de septiembre a las 21 en la Sala Saer del Foro Cultural UNL, ubicado en 9 de Julio 2150. Las entradas generales cuestan 10.000 pesos, según informó la agenda oficial de la Universidad.
Audio: Escuchá la nota con el Coro de la UNL
Su navegador no soporta audio HTML