Colón se cae ante la adversidad y el margen de error se achica

La derrota ante Godoy Cruz no solo lo hizo retroceder en la tabla, sino que también desnudó la falta de reacción cuando empieza perdiendo

Colón atraviesa un momento delicado en la Primera Nacional. La derrota frente a Godoy Cruz no fue una más: significó la tercera caída consecutiva y profundizó un retroceso que ya se refleja en la tabla. Aquella pelea por el primer puesto empieza a quedar demasiado lejos y el objetivo inmediato pasa por acomodarse lo mejor posible dentro del Reducido.

Colón se desinfla y la pelea por el ascenso se complica

Pero detrás de los números aparece una cuestión mucho más preocupante: cuando el partido se le pone cuesta arriba, Colón no encuentra la manera de torcer la historia. El equipo recibe el golpe, pierde confianza y le cuesta muchísimo generar una respuesta futbolística y emocional que le permita volver a meterse en partido.

Un problema sin solución en Colón: no puede ante rivales directos

Los antecedentes son contundentes. Frente a los rivales que pelean en la misma zona, el Sabalero prácticamente no logró imponerse. La única victoria fue ante Deportivo Madryn, como visitante. En el resto de los cruces importantes hubo empates o derrotas, una estadística que explica en buena medida por qué Colón dejó escapar terreno en una competencia donde cada enfrentamiento directo tiene un valor doble.

Colón, con tres bajas confirmadas para recibir a Los Andes

El problema excede incluso al cambio de entrenador. Pasó una etapa, llegó otro cuerpo técnico y, sin embargo, determinadas dificultades siguen apareciendo. La falta de reacción ante la adversidad es una de ellas: cuando Colón necesita carácter para levantarse, todavía no consigue convertir esa necesidad en fútbol, intensidad y respuestas concretas dentro de la cancha.

La temporada entra en su tramo definitivo y ya no alcanza con mirar lo que viene. Colón tendrá que empezar a demostrarlo en los partidos que más pesan, especialmente cuando el resultado se vuelve adverso. Porque si algo dejó este último golpe ante Godoy Cruz es una certeza incómoda: el problema no es solamente perder; es que el equipo todavía no aprendió a levantarse.

Foto : El Litoral