En Santa Fe la mora alcanza al 23% de los deudores del sistema
Un informe de la consultora EcoGo y la Universidad Austral reveló una marcada contracción del crédito a las familias a la par de un aumento constante en los niveles de morosidad. La situación más crítica se observa fuera del sistema bancario tradicional, donde el incumplimiento de pagos supera el 30%.
El nivel de morosidad en el crédito otorgado a personas físicas continuó su tendencia alcista en julio y alcanzó el 18% del monto total adeudado, en un contexto signado por la caída consecutiva del financiamiento privado registrado desde su último pico en diciembre del año pasado. Según detalló el economista y director de la consultora EcoGo, Sebastián Menescaldi, en diálogo con LT10, la problemática muestra una brecha considerable entre el sistema financiero formal y los otorgantes no tradicionales. Mientras que en las entidades bancarias la mora se ubica en el 15,8%, en los proveedores no financieros de crédito —tales como billeteras virtuales, fintech, casas de electrodomésticos y mutuales— el indicador escala hasta el 31,3% debido al perfil más informal y de mayor riesgo de sus clientes.
Al analizar el universo de casi seis millones de personas en mora a nivel nacional, el especialista diferenció el impacto entre la cantidad de deudores y el volumen de dinero comprometido. Por un lado, unos tres millones de personas (el 50% de los deudores) registran pequeños atrasos por montos inferiores a medio sueldo —promediando 300.000 pesos—, los cuales explican tan solo el 5% de la morosidad total. En contraposición, el núcleo duro del problema económico radica en 570.000 familias severamente sobreendeudadas que acumulan pasivos de cinco o más salarios. Al respecto, Menescaldi precisó en los micrófonos de LT10: "El problema de la mora en términos económicos está en el sistema financiero, con 570.000 familias que están sobreendeudadas que tienen cinco o más sueldos promedio de deuda y explican el 60% de la mora".
En lo que concierne a la provincia de Santa Fe, los registros arrojan un comportamiento ligeramente por debajo de la media nacional respecto a los montos, acumulando una deuda global de 7,6 billones de pesos, con un 14,6% en situación de mora (equivalente a 1,1 billones de pesos). No obstante, el alcance en la población local continúa siendo significativo, ya que afecta a 370.000 santafesinos, lo que representa el 23% de los 1,6 millones de deudores registrados en el territorio provincial. Menescaldi remarcó la gravedad que supone la exclusión del sistema crediticio para la vida diaria de los ciudadanos, advirtiendo: "Creo que es importante el crédito, es algo que en Argentina no valoramos y es lo que te permite tener tu casa, tu auto o eventualmente subsanar un faltante de ingresos".
Esta dinámica de incumplimientos restringe la oferta crediticia en términos reales y genera secuelas directas en las empresas proveedoras, las cuales han perdido a más del 27% de su masa de clientes elegibles debido al riesgo de impago. El economista explicó que las pérdidas derivadas de la mora obligan a las entidades a mantener elevadas las tasas de interés para recomponer ingresos, lo que retroalimenta un círculo vicioso en el mercado. "Esta situación de la mora te provoca pérdidas, entonces tampoco podés bajar lo que cobrás en un préstamo porque necesitás seguir cobrando caro para recomponer parte de tus ingresos", señaló el analista, aclarando que, si bien las empresas se encuentran bien capitalizadas y no hay un riesgo sistémico, deben preservar su salud financiera.
Por último, ante los cerca de 40 proyectos presentados en la Cámara de Diputados de la Nación para encarar la morosidad, Menescaldi desaconsejó fijar topes de tasas o intervenir de forma directa en el mercado, argumentando que medidas drásticas podrían romper el acceso al crédito para quienes hoy sí cumplen con sus pagos. Sin embargo, enfatizó que el Estado no debe desentenderse de la situación de más del 15% del padrón electoral con problemas de deuda. "Eso no quiere decir que el Estado tenga que mirar a otro lado; no tiene que poner plata porque es un problema privado, pero debe coordinar, regular y ver cómo mejorar el sistema para que esto no vuelva a pasar", concluyó el economista.
Audio: Sebastián Menescaldi, Economista y Director en EcoGo
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