La Sociedad Rural advierte por falta de créditos y la pérdida de productores

Hugo Iturraspe, referente de la asociación en Santa Fe, analizó por LT10 el impacto de la tecnificación, la migración rural hacia las ciudades y la falta de crédito de fomento.

Las transformaciones en el sector agropecuario argentino se aceleraron a partir de la década de 1990. La incorporación de maquinaria agrícola de alta tecnología exigió niveles de inversión que los pequeños productores no pudieron afrontar, empujándolos a arrendar sus tierras a productores de mayor escala o a pools de siembra. Sobre esta brecha operativa y tecnológica, Hugo Iturraspe, referente de la Sociedad Rural en Santa Fe, señaló: "La maquinaria que se fue usando es cada vez más cara, y muchos productores chicos no podían llegar a esa tecnificación. Los más chicos iban desapareciendo porque no podían enfrentar esta transformación. De esa manera iban alquilando sus campos a productores más grandes".

Esta dinámica derivó en un esquema donde el 70% de la siembra se realiza en campos alquilados, evidencia clara de la concentración productiva. A ello se sumó la ausencia de políticas públicas de largo plazo y la desaparición de los créditos de fomento estatal.

Éxodo en el interior: "taperas" y caída en el número de productores

La imposibilidad de sostener la explotación familiar provocó una severa ruptura en el recambio generacional y un éxodo rural masivo de los jóvenes hacia los pueblos. En la actividad lechera, que históricamente sustentó a la familia rural, el impacto fue profundo.

En la provincia de Santa Fe, los tambos disminuyeron de 40.000 a entre 2.000 y 3.000, aunque la producción global de leche se sostiene en torno a los 10.000 a 11.000 millones de litros. A nivel nacional, se estima que cerca de 156.000 productores abandonaron la actividad, quedando actualmente alrededor de 200.000 en todo el país.

"Eso produjo un éxodo en el interior increíble. Es lamentable porque uno ve cuando anda por los campos la cantidad de taperas, con esos tambos que han quedado totalmente abandonados", expresó Iturraspe.

Pese a la drástica reducción de productores, la producción agrícola agregada no se detuvo y supera los 160 millones de toneladas, generando saldos exportables significativos.

Perspectivas a futuro: nuevos inversores, retenciones y empleo

Aunque el regreso del pequeño productor tradicional resulta un proceso irreversible, Iturraspe destaca la llegada de nuevos inversores atraídos por la ganadería de exportación y la modalidad del feedlot.

Asimismo, remarca la relevancia estructural del sector, el cual genera empleo directo e indirecto para más de 4,2 millones de personas.

Respecto al panorama fiscal y la prometida eliminación de las retenciones a las exportaciones (en particular sobre la soja), el referente gremial prevé que el gobierno de Javier Milei avanzará en esa línea antes de 2027: "No me quiero adelantar, pero creo que para el 2027 Milei lo va a hacer, va por los votos del campo".

Finalmente, advierte que los beneficios del sector primario no logran aún permear al conjunto de la economía urbana y comercial: "El problema acá son las pymes, las micro. Los sueldos se han quedado atrasados y el consumo no repunta".

Audio: Hugo Iturraspe, referente de la Sociedad Rural de Santa Fe

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