Más de 400 mil hostias y una cuenta regresiva a la espera del Papa
Un grupo de religiosas en Córdoba prepara a contrarreloj las hostias para las celebraciones que acompañarán la visita de León XIV. Harina, agua y una producción que no se detiene.
Hay lugares donde la llegada de un Papa se mide en cantidad de fieles, kilómetros de recorrida o despliegues de seguridad. En un taller de Córdoba, en cambio, la cuenta regresiva se mide en harina, planchas y obleas.
Las religiosas de la Congregación Hijas de San José tienen una misión concreta antes de la llegada de León XIV a la Argentina: preparar alrededor de 400 mil hostias que serán utilizadas durante las celebraciones religiosas previstas para la visita del pontífice.
El trabajo ya está en marcha y la mitad del pedido está lista. Para alcanzar el objetivo, las religiosas intensificaron una tarea que forma parte de su actividad habitual y que, en estos días, adquirió una dimensión extraordinaria.
La receta no tiene demasiados secretos. Harina y agua, sin levadura, sal ni azúcar. Pero convertir esos dos ingredientes en cientos de miles de hostias requiere bastante más que mezclarlos.
Cada jornada se utilizan unos 25 kilos de harina. La preparación se transforma en finas planchas que pasan por una máquina de cocción. Después viene el reposo: las obleas deben alcanzar una humedad determinada antes de poder ser cortadas sin que se quiebren.
Entonces llega otra etapa de la cadena: las planchas pasan por las máquinas que recortan las hostias. Las que salen enteras son seleccionadas y empaquetadas. Las que se rompen quedan fuera de la producción. En el caso de las hostias de mayor tamaño, buena parte del trabajo se completa a mano.
La escala del pedido hizo que las religiosas tuvieran que acelerar los tiempos. Una de ellas contó que, antes de aceptar el desafío, fue hasta la capilla a pedir ayuda. La respuesta que tomó como señal fue una frase conocida del Evangelio: “Multiplicá los panes”.
Y eso es, en cierta forma, lo que hacen ahora: multiplicar obleas para que alcancen para las celebraciones que tendrán lugar durante la visita papal.
Para personas celíacas
Entre las miles de hostias habrá también una producción destinada a personas celíacas. Para evitar cualquier posibilidad de contaminación cruzada, las religiosas deben completar primero la elaboración convencional, limpiar y desinfectar la maquinaria y recién después comenzar con las unidades preparadas con harina apta.
También habrá una hostia especial para las misas papales. Será de mayor tamaño y tendrá un crucifijo grabado, de modo que pueda ser elevada durante la consagración y resulte visible durante las celebraciones multitudinarias.
La visita de León XIV está prevista entre el 8 y el 11 de noviembre y contempla actividades religiosas en distintos puntos del país. Mientras avanzan los preparativos para recibirlo, en Córdoba hay una tarea menos visible pero imprescindible para una misa: que, cuando llegue el momento de repartir la comunión, haya una hostia para cada persona.
Por ahora, la producción sigue. Una plancha después de otra. Un corte después de otro. Hasta llegar a las 400 mil.