Una mujer fue brutalmente agredida por su expareja

Tiene 32 años, y sufrió múltiples golpes de puño y el robo de su celular durante la madrugada del domingo en un local nocturno de la zona norte. La joven ya había denunciado previamente al agresor por violencia de género y por el robo de una bicicleta.

Una mujer de 32 años identificada como Estefanía fue víctima de una feroz golpiza a manos de su expareja y dos o tres acompañantes en el interior de un bar y pool ubicado sobre la avenida Aristóbulo del Valle y Puente Negro. El violento episodio ocurrió durante la madrugada del domingo, cuando el agresor la abordó tras un cruce de palabras, iniciando un ataque a puñetazos que le provocó diversas lesiones en el rostro y la pérdida momentánea del conocimiento. Sobre el dramático momento de la agresión, la víctima relató: "Él me empieza a pegar y después se meten las dos o tres chicas. Me pegaban piñas, piñas, piñas".

El ataque se desencadenó luego de que la joven confrontara a su exnovio en el sector de los baños por la sustracción de su bicicleta ocurrida a comienzos de año. Pese a intentar retirarse del recinto, el sujeto la interceptó a la salida junto al grupo de mujeres que lo acompañaba, atacándola brutalmente ante la mirada pasiva de decenas de clientes. En medio del forcejeo y mientras permanecía tirada en el suelo, el agresor le sustrajo el teléfono celular antes de que un testigo ocasional intercediera para frenar la paliza. "Escucho la voz de un chico que le dice 'soltala que la vas a matar'", recordó Estefanía sobre el instante en que fue rescatada y llevada al baño del local.

Entró a robar a la casa de un jugador de Unión y lo atraparon

Tras ser asistida de urgencia por un desconocido, la víctima expresó el profundo temor que atraviesa junto a sus dos hijos frente a posibles represalias de parte del agresor y sus allegados. "Tengo mucho miedo, de verdad. Más que nada la familia de él que son gente conflictiva, tengo mucho miedo de lo que me pueden llegar a pasar", confesó la mujer.

La relación entre ambos duró apenas tres meses, período tras el cual Estefanía ya había radicado denuncias formales por episodios previos de violencia física e intromisión en su vivienda. Según explicó la damnificada, en una oportunidad anterior el individuo irrumpió en su domicilio, la asfixió y la golpeó contra una pared, hecho por el cual estuvo demorado brevemente en la Comisaría 8ª. Sin embargo, la falta de garantías y el propio temor a represalias impidieron que se consolidaran medidas de distancia efectivas.

El ataque se suma a la sustracción previa de una bicicleta marca SLP que la víctima le atribuía a su expareja, configurando un patrón continuo de hostigamiento y delitos contra su propiedad.

 

Audio: Móvil LT10, Verónica Ensinas

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