Ni el gimnasio, ni las pantallas: lo que más bienestar genera en Argentina

Un nuevo índice de UdeSA y OSDE midió la percepción de vida de los argentinos. La familia, los amigos, el descanso y una alimentación saludable aparecen entre los factores más asociados a una mejor calidad de vida.

Los argentinos califican su bienestar con un promedio de 3,34 puntos sobre 5, según la primera medición del Índice de Bienestar UdeSA–OSDE, un relevamiento que busca monitorear de manera mensual cómo evoluciona la percepción de la calidad de vida en el país.

El estudio, desarrollado por la Universidad de San Andrés (UdeSA) a través de su Laboratorio y Observatorio de Opinión Pública (LOOP), junto con OSDE, analiza distintas dimensiones de la vida cotidiana y las relaciona con las emociones y hábitos de los participantes.

Para construir el índice, los encuestados califican diez dimensiones en una escala de 1 a 5: situación económica, actividad laboral, relaciones sociales, convivencia familiar, salud física, salud mental, tiempo libre, vivienda, formación y sentido de propósito. El promedio de esas respuestas determina el nivel general de bienestar.

Los vínculos, entre los factores que más bienestar generan

Uno de los principales hallazgos del relevamiento está relacionado con la vida social. Las personas que no se reúnen nunca con amigos o familiares registran un índice de bienestar de 2,95 puntos, mientras que quienes mantienen encuentros entre dos y tres veces por semana alcanzan 3,66 puntos.

De acuerdo con el informe, los vínculos afectivos aparecen entre los aspectos que generan mayor satisfacción general. El resultado ubica a la familia y los amigos como factores relevantes a la hora de explicar las diferencias en la percepción del bienestar.

La actividad física también muestra una asociación positiva. Quienes realizan ejercicio con frecuencia y mantienen contacto habitual con la naturaleza presentan niveles de bienestar de entre 3,65 y 3,69 puntos, frente a valores de entre 2,92 y 2,95 entre quienes tienen menor contacto con estas actividades y entornos.

Alimentación y descanso: otras dos variables clave

La alimentación saludable es la variable que presenta la diferencia más amplia dentro del estudio. Entre quienes consideran que tienen una alimentación muy saludable y quienes la califican como nada saludable existe una brecha de 1,18 puntos de bienestar.

El descanso también aparece como un factor relevante. Entre los participantes que duermen menos de seis horas durante los fines de semana, el índice cae hasta 2,77 puntos. En cambio, quienes duermen más de ocho horas alcanzan 3,42 puntos.

El relevamiento también contempla otros hábitos vinculados con la salud, como los controles médicos, el uso de pantallas, el consumo de alcohol, el tabaquismo y la práctica de meditación o rezo.

Qué grupos registran mayor bienestar

El índice general de septiembre se ubicó en 3,34 puntos, prácticamente sin cambios respecto de las mediciones anteriores. Sin embargo, el promedio presenta diferencias importantes según las características de los encuestados.

Por nivel socioeconómico, el segmento ABC1 alcanza 3,74 puntos, mientras que el grupo D1D2 registra 3,20 puntos, una de las brechas más marcadas del informe.

También se observan diferencias según la edad. Los Boomers presentan el nivel más alto, con 3,66 puntos, mientras que los Millennials registran el menor, con 3,15 puntos.

En cuanto al género, los valores generales son similares: 3,38 puntos entre los hombres y 3,36 entre las mujeres. Sin embargo, durante septiembre ambos grupos tuvieron movimientos opuestos: el índice masculino cayó 0,12 puntos y el femenino aumentó 0,12, alcanzando su máximo histórico.

La brecha entre CABA, GBA y el interior

El relevamiento también muestra diferencias según la región del país. Las zonas con mayores niveles de bienestar son Sur (3,65), NEA (3,61) y NOA (3,44).

En el otro extremo aparecen GBA, con 3,32 puntos, y CABA, con 2,93, el valor regional más bajo registrado en septiembre.

El estudio contempla 12 mediciones durante el año y se realiza sobre una muestra representativa de aproximadamente 1.000 personas mayores de 18 años con acceso a internet. La muestra se encuentra estratificada por región, género, edad y nivel socioeconómico y es ponderada según los parámetros del Censo Nacional de Población.

De esta manera, el Índice de Bienestar UdeSA–OSDE busca convertirse en un termómetro mensual de la percepción que tienen los argentinos sobre su calidad de vida, además de identificar qué emociones, vínculos y hábitos cotidianos aparecen asociados con mayores o menores niveles de bienestar.