Santillán y Garbarino le ponen voz al sueño olímpico en Unión
La joven nadadora, figura indiscutida de los Juegos Suramericanos, pasó por los micrófonos de LT10 junto a su entrenador. Analizaron su presente, el día a día de la alta competencia y el gran objetivo: Los Ángeles.
El paso de los Juegos Suramericanos dejó una huella imborrable en el deporte de la región, pero para la natación santafesina significó la confirmación de una de sus mayores promesas a nivel nacional e internacional. Malena Santillán, representante del Club Atlético Unión, brilló en el nuevo complejo acuático de Rosario al adjudicarse la medalla de oro en los 200 metros espalda, la de plata en los 400 metros libre y la de bronce en el relevo.
Junto a su entrenador, Diego Garbarino, la nadadora visitó el estudio móvil de LT10 para repasar sus logros, compartir intimidades del alto rendimiento y proyectar su camino hacia la máxima cita del deporte mundial.
La prueba reina, una plata inesperada y la rutina del "loop"
Consultada por las expectativas previas al torneo, Santillán no ocultó su sorpresa respecto a uno de sus podios: "El objetivo principal era la medalla de oro para los 200 espalda. La plata en 400 libres no me la esperaba para nada, y la de bronce en el relevo sí la teníamos prevista", confesó.
A su lado, Diego Garbarino graficó con claridad el nivel de entrega que requiere llegar a semejante rendimiento: "La preparación es un loop que no finaliza nunca, esa es la verdad. Tuvimos un breve descanso tras el Panamericano Junior del año pasado y enseguida nos pusimos a preparar este torneo".
La historia de Malena con el agua comenzó de forma casi fortuita a los 3 años por la guardería, pero tomó carácter de necesidad médica poco después: "Tuve que nadar por recomendación médica porque tenía escoliosis y con la natación lo pude corregir. Cuando me dijeron que ya no necesitaba seguir, me quedé porque me gustaba, y a los 10 años empecé a competir", recordó la atleta.
Su llegada al Tatengue en 2024 se dio buscando dar un salto de calidad: "Elegí Unión porque conocía a Adrián y a Diego de la Selección, sabía que tenían un equipo grande y fuerte, y me servía mucho la pileta de 50 metros del club. Además, me permite estar cerca de mi casa".
Bajar marcas: la matemática de la excelencia
En los 200 metros espalda —su prueba principal—, Malena venía de registrar 2 minutos y 13 segundos en la edición anterior de los Juegos. En Rosario bajó 3 segundos esa marca para dejar el récord del torneo en 2:10.30.
Sin embargo, el objetivo final está más allá: la marca mínima que exige la World Aquatics para clasificar a los Juegos Olímpicos es de 2:08.95.
"No es fácil, requiere un montón de entrenamiento. A la semana hago 10 turnos de pileta, 5 de gimnasio, trabajo con psicóloga y nutricionista. Es todo un proceso que lleva su tiempo", explicó la nadadora sobre el esfuerzo detrás de cada centésima superada.
Diego Garbarino profundizó sobre lo técnico en esta etapa de desarrollo: "A este nivel lo que hay que ajustar son detalles. El trabajo grueso no cambia tanto, pero sí hay muchos detalles en la partida, el subacuático y los giros que hacen la diferencia para ir acercándose a la marca. Ese 2:10.30 te obliga a seguir limando y ajustando; hoy en día queda corto para un Juego Olímpico porque los promedios exigidos no paran de subir, pero es lo que te hace crecer".
La vivencia en Rosario, la mística del equipo y la responsabilidad social
Más allá de la alta exigencia, la deportista destacó el clima festivo que se vivió en la Villa de Rosario y el afecto del público santafesino: "Fue una experiencia re linda. Cada vez que entraba un nadador argentino a la pileta la tribuna se venía abajo, sentías que no estabas solo". Incluso recordó el apoyo de referentes de la Selección como Santiago Grassi, quien encabezaba las charlas motivacionales cada mañana y tarde.
Sobre el rol que cumple el deporte de representación, Garbarino dejó una reflexión que trasciende las medallas: "Tenemos muy en claro lo que significa el deporte para la sociedad. Queremos que más chicos se sumen para que en un futuro tengamos mejores ciudadanos. Si de ahí podemos captar atletas para el alto rendimiento, bienvenido sea, pero está bueno que toda la sociedad se sume a practicar deporte. En Santa Fe estamos rodeados de agua, debería ser obligatorio que todos sepamos nadar".
Con la mira puesta en ajustar los últimos detalles técnicos y seguir puliendo el cronómetro, Malena Santillán continúa su entrenamiento diario desde las 5 de la mañana en la pileta de Unión. El camino es largo, pero los pasos dados en Rosario ratifican que el sueño de ver a la natación santafesina en la elite mundial está más vivo que nunca.
Audio: Malena Santillán por LT10
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