La cuenta pendiente que tiene Unión para el partido ante Boca
El Tatengue lleva meses sin cerrar un partido con el arco en cero y deberá corregir esa tendencia si pretende volver a sumar en un tramo decisivo del Clausura
Unión tiene una misión por delante que va bastante más allá de mirar cuánto le falta para meterse nuevamente entre los equipos que avanzan de ronda. Necesita recuperar terreno, pero también corregir una situación que se repite demasiado: recibe goles en todos los partidos.
El último antecedente en el que el Tatengue consiguió terminar los 90 minutos con su arco intacto ya quedó bastante lejos. Hay que retroceder hasta el 3 de abril de 2026, cuando venció 2-0 a Riestra en el 15 de Abril.
Desde aquella tarde, nunca más pudo cerrar un encuentro sin recibir al menos un gol. No importó el rival, el escenario ni el desarrollo del partido. La valla rojiblanca volvió a ser vulnerada una y otra vez. Lo que inicialmente podía parecer una circunstancia puntual terminó convirtiéndose en una tendencia que ahora aparece como uno de los aspectos a corregir.
Una prueba que no permite errores
Después del golpe ante Independiente, Unión ya cambió el chip y puso la cabeza en su próximo compromiso. El calendario no le dio precisamente un partido para acomodarse: el 4 de octubre visitará a Boca en la Bombonera, por la undécima fecha de la Zona A del Clausura.
El contexto tampoco admite demasiados tropiezos. El Tatengue actualmente está fuera de la zona de playoffs y cada fecha que pasa reduce el margen para recuperar posiciones. Por eso, sumar en La Bombonera tendría un valor especial. Pero para conseguirlo, Unión deberá encontrar una fórmula que durante los últimos meses se le viene resistiendo.
Atacar, sí. Buscar el partido, también. Pero sin regalar espacios que puedan terminar otra vez con la pelota dentro de su arco. Porque ante Boca, una desconcentración puede tener un costo demasiado alto. Madelón tendrá tiempo para trabajar durante estos días y seguramente uno de los objetivos estará puesto allí: volver a conseguir que Unión termine un partido mirando el marcador y encontrando un cero del lado rival y también del propio.
La última vez que ocurrió fue hace casi seis meses. Ahora, en plena carrera por los playoffs y con Boca esperando en su cancha, el Tatengue necesita volver a encontrar esa versión defensiva que hace demasiado tiempo no aparece.