Cómo se prepara la UNL para la emergencia hídrica
Ante el escenario previsto por el fenómeno climático de El Niño la casa de estudios puso en marcha una estrategia institucional para coordinar sus capacidades operativas, académicas y científicas.
Frente a la inminencia de contingencias climáticas y el impacto potencial de la crecida de los ríos, la Universidad Nacional del Litoral (UNL) continúa profundizando una estrategia integral destinada a articular sus saberes, su infraestructura y el compromiso de su comunidad.
Luego de una masiva convocatoria que superó los 250 inscriptos entre estudiantes, docentes y nodocentes, la casa de altos estudios puso en marcha un ciclo de formación destinado a conformar una red de voluntarios capacitados. El objetivo central es trabajar de manera organizada junto con las autoridades competentes —especialmente la Dirección de Gestión de Riesgo de la Municipalidad de Santa Fe— para ejecutar acciones de prevención, asistencia y acompañamiento directo a las personas y familias que puedan resultar afectadas.
La propuesta es coordinada institucionalmente por la Secretaría de Extensión Universitaria, en conjunto con un Consejo Asesor que nuclea a todas las unidades académicas, centros universitarios, escuelas y a la Federación Universitaria del Litoral. Para explicar en qué consiste este plan integral visitaron los estudios de LT10 Lucrecia Wilson, secretaria de Extensión Universitaria y Gimena Traba, docente de la Facultad de Ciencias Médicas a cargo de capacitaciones en salud.
"Venimos trabajando con la municipalidad de Santa Fe hace unos meses en un ciclo sobre el riesgo hídrico. Trabajamos con todas las unidades académicas para contar con distintas disciplinas y hacer un trabajo coordinado", explicó Wilson. Explicó que el plan de contingencia contempla instancias generales de introducción al fenómeno climático, con charlas a cargo de especialistas de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas (FICH); así como módulos de formación específica por áreas temáticas, tales como ambiente, derechos humanos, educación y promoción de la salud. "Estamos llegando a unos 300 voluntarios", detalló Wilson. "Nosotros sabemos que el universitario va a salir a colaborar, porque lo lleva en su espíritu. Mejor hacerlo de manera ordenada".
En el plano sanitario, uno de los ejes prioritarios fijados por los equipos técnicos es la prevención de patologías asociadas a los períodos de excedencia hídrica, como el dengue y la leptospirosis. Estas capacitaciones iniciales buscan dotar a los voluntarios de herramientas teóricas y prácticas para identificar escenarios de exposición, promover medidas preventivas en los barrios, reconocer signos de alarma y orientar adecuadamente la consulta médica oportuna.
Gimena Traba contó que con respecto a lo que pasó en 2003 "la diferencia es poder planificar las medidas y acciones de prevención. Las enfermedades asociaddas a la acumulacion de agua son dengue y leptospirosis. Este año no hay circulación del virus del dengue pero sí tenemos el mosquito vector. Y la leptospirosis está presente, en aumento y nuestra ciudad es la que mayor casos concentra por población. Es importante desde la Universidad poder colaborar con conocimiento y organización".
Un trabajo sostenido en red
El cronograma de actividades prevé encuentros abiertos a toda la comunidad universitaria y público interesado, consolidando un espacio donde convergen la ciencia, la academia y la intervención territorial. Con esta planificación, la UNL ratifica su compromiso histórico de no permanecer ajena a las problemáticas de la región, aportando conocimiento experto y recursos humanos capacitados para mitigar los impactos sociales y ambientales de la emergencia.
Para colaborar se pueden contactar con las áreas de extensión de las diferentes unidades académicas o al correo extension@unl.edu.ar.
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