El fenómeno El Niño podría disminuir su intensidad, según estimaciones
Según Cristian Russo, jefe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario, las proyecciones meteorológicas han ajustado a la baja la fuerza esperada para el evento climático.
El fantasma de un evento meteorológico devastador para la agricultura argentina ha comenzado a perder fuerza en las últimas mediciones climatológicas. Tras meses de incertidumbre sobre el verdadero impacto que tendría el fenómeno El Niño en la campaña agrícola, las proyecciones más recientes confirman un segundo mes consecutivo de reducción en su intensidad estimada.
Cristian Russo, especialista y jefe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario, explicó a LT10 que el panorama ha cambiado favorablemente para los productores. "Tratamos de llevarle la mejor información. Hace rato que venimos diciendo que no va a romper el termómetro que sí iba a estar en lo más alto de la escala, pero bueno... esta intensidad incluso no va a estar tan arriba de la escala, sino que va a estar un poco menos baja la intensidad por segundo mes consecutivo", señaló Russo.
Esta moderación implica una menor probabilidad de sufrir anegamientos severos en los campos. Al respecto, el especialista afirmó: "Esto es una buena noticia porque significa que el riesgo de excesos hídricos baja".
El origen de las alarmas y el cambio de metodología
Durante la primera mitad del año, diversos reportes internacionales advirtieron sobre un evento fuera de todo registro histórico de los últimos 50 años. Russo aclaró que gran parte de esa desorientación inicial obedeció a modificaciones técnicas en los sistemas de medición de organismos internacionales como la NOAA. "Pasaron muchísimas cosas. Una es que la Noa cambió la metodología, es como que se empezó a medir con otra unidad. Entonces, desubicó un poco a todo el sector", detalló el ingeniero.
A estos cambios de cálculo se sumaron condiciones oceánicas inusuales a nivel global por el calentamiento de las aguas. No obstante, el ajuste de los modelos permitió llevar tranquilidad al sector productivo. "Básicamente esta cuestión de que sea muy fuerte a fuerte despeja ese miedo. Ese miedo que se instaló de que iba a ser un monstruo, se lo llegó a llamar el Niño Godzilla", enfatizó Russo, destacando que los valores actuales ubican al fenómeno incluso por debajo del registrado en el período 2015/2016.
Proyección de precipitaciones y el doble temor del campo
Aunque las precipitaciones y las temperaturas continuarán estando por encima de los promedios normales, los volúmenes de agua ya no alcanzarán los máximos extremos que se temían. Si bien se calculaban incrementos de lluvias del 30% en octubre, 70% en noviembre y hasta un 90% en diciembre, la actualización de las variables reduce esas proyecciones. "Estábamos esperando para octubre, noviembre, diciembre lluvias de un 30, 70 y 90% más con las predicciones que habían y ahora esa predicción baja", remarcó Russo. Y añadió: "En los próximos meses se va a sentir, pero por suerte no con tanta tanta agua como se estaba esperando".
En cuanto al alcance territorial, el especialista explicó que la entrada de humedad desde el Pacífico suele traducirse en precipitaciones principalmente sobre el este del país, extendiéndose habitualmente hasta la provincia de Buenos Aires, aunque su distribución exacta dependerá de factores de circulación local a corto plazo.
Audio: Cristian Russo, especialista y jefe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario
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