Llegada, práctica y asado: así arrancaron las últimas horas de Messi como jugador de la Selección
El capitán se sumó este domingo a la concentración en Ezeiza, participó de la práctica y compartió un último asado con sus compañeros. Este lunes tendrá su última sesión de entrenamiento y el martes, ante Benín en el Monumental, llegará el momento de su despedida de la Selección
Lionel Messi se sumó este domingo a la concentración en el predio de Ezeiza junto a Rodrigo De Paul y Giovani Lo Celso, participó de la práctica vespertina y cerró la jornada con un último asado junto a sus compañeros. La cuenta regresiva para su despedida ya está en marcha y este martes, ante Benín en el Monumental, llegará el momento que nadie quiere que termine.
El domingo tuvo algo de rutina y mucho de despedida. Messi llegó al predio de Ezeiza que lleva su nombre junto a De Paul y Lo Celso y se reencontró con el plantel que ya trabajaba bajo las órdenes de Lionel Scaloni de cara a los amistosos ante Benín y Burkina Faso.
El capitán se puso otra vez la ropa de entrenamiento, salió a la cancha y compartió una práctica más con sus compañeros. Una imagen habitual durante tantos años que, esta vez, tiene otro significado: quedan apenas unos días, apenas unas horas, para que vuelva a vestir la camiseta de la Selección por última vez.
Después de la práctica llegó otro momento muy propio de este grupo: el asado. La jornada terminó alrededor de la parrilla, con Messi junto a sus compañeros y todo el resto de la delegación.
Mientras afuera comienza a palpitarse la despedida, adentro del predio la Selección atraviesa sus últimas horas con Messi como capitán y protagonista de una etapa que quedará para siempre en la historia del equipo nacional.
Este lunes, desde las 17.30 y con los primeros 15 minutos abiertos para los medios, llegará la última práctica de Messi con la Selección. Después quedará solamente el partido.
El martes, desde las 20, Argentina enfrentará a Benín en el Monumental. Será la última vez que el capitán salga a la cancha con la camiseta celeste y blanca, más de dos décadas después de aquel primer paso.
Fue en 2004, en un amistoso ante Paraguay disputado en la cancha de Argentinos Juniors. Apenas unos minutos para blindar a aquel zurdito que comenzaba a llamar la atención y que era tentado por España. Messi nunca dudó. Eligió Argentina. Ahora, 22 años después, el mismo escudo que defendió desde entonces lo espera para el último capítulo.