Cómo entender el triunfo de Colón ante Estudiantes (BA), en números
El Sabalero mostró una versión mucho más ambiciosa el sábado en el Brigadier López y dejó atrás la pobre producción ofensiva ante All Boys. Esta vez, tuvo 20 tiro al arco
Hay partidos que se explican por un resultado y otros que permiten encontrar señales más allá del marcador. El triunfo de Colón frente a Estudiantes de Buenos Aires pertenece a este segundo grupo. El 1-0 puede parecer escueto, pero detrás de esa diferencia mínima apareció un equipo con otra iniciativa, otra presencia y, sobre todo, otra capacidad para lastimar. El contraste con lo sucedido pocos días antes en Floresta resulta imposible de ignorar.
Ante All Boys, Colón prácticamente pasó inadvertido en ofensiva, ya que terminó con un solo remate al arco –sin peligro, por ciero–, una producción demasiado pobre para un equipo que necesitaba sumar y que dejó la sensación de no haber encontrado nunca los caminos para poner en aprietos al rival.
Frente al Pincha de Caseros, en cambio, la película fue completamente distinta. El Sabalero tuvo 20 remates, nueve de ellos con dirección al arco. No solo atacó más: también tuvo una participación mucho mayor en el desarrollo del partido. La pelota estuvo mayormente bajo su control y las estadísticas marcaron un 65% de posesión contra el 35% del Pincha.
Todo eso ayuda a entender por qué el equipo terminó quedándose con los tres puntos. No fue una actuación deslumbrante ni mucho menos, pero sí una presentación en la que Colón asumió el protagonismo y consiguió llevar el partido hacia el terreno que más le convenía. El dato de los remates resulta especialmente contundente. Pasar de un disparo al arco a nueve en apenas un partido habla de una transformación evidente en la propuesta ofensiva. Esta vez hubo más búsqueda, más insistencia y más presencia cerca del área rival.