La XVI Bienal de Arte Joven enciende la cultura y lo público
Del 12 al 17 de octubre, la UNL y la FUL presentan una nueva edición de la Bienal, con propuestas de letras, música, audiovisuales, artes escénicas, visuales y producciones híbridas. El encuentro reivindica la cultura y la universidad pública.
Del 12 al 17 de octubre, la Universidad Nacional del Litoral y la Federación Universitaria del Litoral presentan una nueva edición de la Bienal de Arte Joven. Con diversas propuestas, el encuentro propone habitar lo público, fortalecer los vínculos y defender la cultura como derecho. El jueves 15, la Bienal se sumará a la 5ta. Marcha Federal Universitaria por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
Desde hace más de tres décadas, la Universidad Nacional del Litoral y la Federación Universitaria del Litoral sostienen un espacio destinado a las expresiones, búsquedas y producciones de las juventudes de la región. La Bienal de Arte Joven nació en 1994 y, desde entonces, se consolidó como una política cultural que promueve la creación, la experimentación, la formación, la circulación y el encuentro con la comunidad.
Del 12 al 17 de octubre, el Foro Cultural UNL y distintos espacios de la Universidad serán escenario de la XVI Bienal de Arte Joven, bajo el lema “UNL enciende Cultura”. La programación reunirá producciones seleccionadas en seis campos de expresión: Letras, Música, Audiovisuales, Escénicas, Visuales y Producciones Híbridas, junto con activaciones, propuestas participativas, espacios de formación y encuentros.
La Bienal parte de una pregunta: ¿qué universos se pueden encender con pequeños gestos? Un primer acorde, una pantalla que se enciende, una escena, una página en blanco, una conversación o el gesto colectivo de salir a la calle para defender una causa pueden abrir preguntas, producir sentidos y transformar aquello que compartimos. En ese sentido, la propuesta entiende la cultura no solo como aquello que sucede en escenarios y salas, sino también como una práctica cotidiana que se construye al compartir saberes, ocupar los espacios públicos y generar experiencias colectivas.
Habitar lo público, narrar lo común
La XVI Bienal se desarrolla en un contexto atravesado por la fragmentación de los vínculos, la incertidumbre y el debilitamiento de los espacios comunes. Frente a un presente marcado por la aceleración, la hiperconexión y las lógicas de individualidad, la propuesta busca recuperar el encuentro, la escucha, la participación y la creación colectiva.
“Habitar lo público” implica, en este marco, mucho más que ocupar un espacio: supone activarlo, volverlo significativo y reconocerlo como un territorio compartido. La Bienal propone así un espacio para crear sin competir, compartir saberes, encontrarse con otros y otras y construir comunidad.
Esta perspectiva también atraviesa las distintas activaciones que forman parte de la programación. Entre ellas se encuentran Tramas de lo común, con producción de piezas gráficas en defensa de la Educación Pública, Posta Postal, un espacio abierto de escritura, creatividad y correspondencia, Enciende Cultura, un dispositivo creativo para imaginar universos posibles, y Habitar la pausa, una propuesta para desconectar de las pantallas y recuperar la conversación, el silencio y el encuentro. También habrá ferias de libros, arte impreso, arte y diseño, micrófono abierto y otras instancias participativas.
La programación incluye además espacios de formación como parte del ciclo Prender la mecha, una propuesta de experimentación y reflexión sobre distintas disciplinas y prácticas artísticas. La formación aparece así como otra dimensión de la producción cultural: abrir preguntas, compartir herramientas y generar condiciones para que nuevas ideas puedan surgir.
Una Bienal atravesada por la defensa de la universidad pública
La realización de esta nueva edición se inscribe en un escenario de fuerte disputa por el financiamiento del sistema universitario argentino. El desfinanciamiento sostenido, el deterioro de las condiciones de trabajo y las dificultades que atraviesan las comunidades universitarias ponen en tensión las posibilidades de sostener las funciones sustantivas de las universidades públicas, entre ellas, la producción y circulación de cultura.
“En este contexto, sostener la Bienal también es una forma de reafirmar que la universidad pública produce conocimiento, pero también produce cultura, vínculos, pensamiento crítico e imaginación colectiva. La defensa de estos espacios forma parte de la defensa de una universidad pública, gratuita, autónoma y plural, entendida como un derecho y como un bien público”, sostiene Rocío Giménez, directora de Cultura.
Por eso, la XVI Bienal tendrá una jornada especialmente vinculada con la lucha universitaria. El jueves 15 de octubre, la programación se integrará a la 5ta. Marcha Federal Universitaria por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. La participación en esta movilización forma parte de una Bienal que entiende la cultura como una dimensión inseparable de la vida universitaria y de la construcción de lo común.
Una programación para encontrarse
Durante seis jornadas, la Bienal desplegará propuestas en diferentes espacios del Foro Cultural UNL, la Biblioteca Gálvez, las salas Saer, Maggi y Cello, el Museo Histórico y otros ámbitos universitarios.
En Letras, habrá lecturas y presentaciones de jóvenes escritores y escritoras en la Biblioteca Gálvez. La programación incluye además la presentación de Una ventana al jardín, una publicación de Ediciones UNL que reúne poemas y relatos seleccionados en la XV Bienal de Arte Joven.
El campo de Audiovisuales reunirá producciones experimentales, ficciones, documentales y videoclips musicales con proyecciones en las salas Saer y Cello. Entre las propuestas aparecen trabajos vinculados con la memoria, los territorios, los vínculos y distintas experiencias de la vida contemporánea.
Las artes escénicas ocuparán la Sala Maggi con obras de teatro, danza, performance y propuestas interdisciplinarias, mientras que las producciones híbridas podrán recorrerse en distintos espacios del Foro Cultural y el Museo Histórico, con obras que combinan lenguajes, materiales y dispositivos.
La Música tendrá una presencia sostenida a lo largo de la Bienal, con presentaciones de artistas y grupos en la Sala Saer. La programación reúne diferentes géneros, propuestas y formaciones, en sintonía con el carácter abierto y heterogéneo del concurso.
Por otra parte, a lo largo de la Bienal se podrá recorrer una extensa selección de obras del campo de las artes visuales. A esto se suma la muestra “De la Bienal al MAC: un pulso de arte joven”, una retrospectiva con obras patrimoniales galardonadas en distintas ediciones de la Bienal, que puede visitarse en el Museo de Arte Contemporáneo hasta el 1 de noviembre.
Entre las propuestas especiales también se encuentra la obra “Crisálida”, de Venus Froia Rossi, con un conversatorio en el marco de los 50 años del Golpe de Estado de 1976, y transimiones en vivo a través de UNLitoral y Litus TV.
La programación cierra el sábado 17, mientras que el domingo 18 a las 19 h, en el Paraninfo UNL, se realizará la entrega de premios y menciones de la XVI Bienal de Arte Joven.
Con entrada libre y gratuita, la XVI Bienal de Arte Joven vuelve a abrir sus puertas como un espacio de creación, participación y encuentro. Una propuesta que, en un contexto de lucha por el financiamiento de la universidad pública, reafirma que sostener la cultura también es sostener los espacios donde una comunidad puede imaginar, crear y construir otros futuros posibles.
Toda la programación puede consultarse en www.unl.edu.ar/bienal y en las redes sociales de la Bienal.