Padre Arias y la Fundación Messi: una ayuda que llegó a Mozambique
El sacerdote argentino, que trabaja desde hace años en África, contó en LT10 cómo fue el vínculo con Jorge Messi y el proyecto que permitió brindar desayunos durante ocho años a chicos de 46 escuelas
A más de 9.000 kilómetros de Argentina, en Mozambique, el padre Juan Gabriel Arias lleva adelante una misión que combina su vocación religiosa con el compromiso de mejorar la vida de las comunidades más vulnerables. En diálogo con LT10, el sacerdote repasó parte de su recorrido en el país africano y recordó una de las experiencias más importantes de su trabajo: el proyecto alimentario que realizó junto a la Fundación Messi y que alcanzó a miles de estudiantes.
La iniciativa surgió a partir de un contacto que le facilitó el conductor y actor Julián Weich con Jorge Messi, padre de Lionel. Durante aproximadamente ocho años, el programa permitió que 15.000 chicos de 46 escuelas recibieran el desayuno, una comida que muchos de ellos no tenían garantizada antes de ir a clases.
“Fue espectacular porque los chicos no iban a la escuela porque tenían hambre”, explicó Arias durante la entrevista. La posibilidad de desayunar en el establecimiento educativo no solo mejoró las condiciones en las que los estudiantes enfrentaban la jornada, sino que también contribuyó a reducir el abandono escolar, aumentar la matrícula y mejorar el rendimiento académico. Según relató, algunos alumnos dejaron de llegar tarde porque la cocina cerraba a una hora determinada y otros comenzaron a asistir a clases gracias a ese incentivo.
El alcance del programa también llegó a personas enfermas que necesitaban alimentarse adecuadamente para afrontar sus tratamientos médicos. Para Arias, fue una experiencia transformadora que demostró cómo una ayuda sostenida puede generar cambios concretos en una comunidad. El vínculo con Jorge Messi se mantuvo principalmente por correo electrónico y, según contó, siempre encontró una gran predisposición para colaborar. El padre de Lionel incluso tenía deseos de viajar a Mozambique para conocer de cerca el trabajo.
Una misión que comenzó en el año 2000
El primer viaje de Arias a Mozambique fue en el año 2000. En un principio, la experiencia iba a durar apenas tres meses, pero con el tiempo se convirtió en un proyecto de vida. Después de distintas etapas de trabajo en el país africano y de un regreso a Buenos Aires, donde estuvo nueve años como párroco en Barracas, volvió definitivamente a Mozambique en diciembre de 2014.
Durante la entrevista, el sacerdote reconoció que las condiciones de vida mejoraron en algunos aspectos, especialmente en las ciudades, donde creció la infraestructura. Sin embargo, advirtió que esa evolución no siempre se traduce en cambios significativos para los sectores más pobres.
“Para la gente pobre, generalmente no hay mucha diferencia. Cuesta mucho estudiar y para los jóvenes es muy duro”, describió. Frente a ese escenario, sostuvo que intenta mejorar la calidad de vida de las personas con las que trabaja a partir de los recursos y las redes de colaboración que logró construir a lo largo de los años.
También recordó que, durante su primera etapa en Mozambique, tenía dificultades para conseguir apoyo económico para desarrollar proyectos. Con el paso del tiempo, los contactos, las redes sociales y la colaboración de distintas personas e instituciones le permitieron ampliar el alcance de su tarea.
El recuerdo de Francisco y el vínculo con Bergoglio
Arias también habló sobre su relación con Jorge Bergoglio, a quien conoció cuando era arzobispo de Buenos Aires y que luego se convirtió en el papa Francisco. El sacerdote destacó el acompañamiento que recibió durante su misión en África y aseguró que el entonces pontífice fue una ayuda importante para el desarrollo de sus proyectos.
“Para mí fue algo espectacular, una gracia fantástica para la Iglesia”, dijo sobre Francisco, a quien describió como una figura que impulsó una renovación orientada a acercar la Iglesia a los sectores más vulnerables. Según contó, el vínculo personal se mantuvo incluso después de su elección como papa y cada visita a Roma representaba una oportunidad para conseguir apoyo para su trabajo en Mozambique.
En cuanto al actual pontífice, León XIV, Arias consideró que existe una continuidad con el camino iniciado por Francisco, especialmente en lo referido a las reformas y al regreso a los valores centrales del Evangelio.
El fútbol como pasión y punto de encuentro
Más allá de su tarea pastoral, Arias mantiene intacta su pasión por el fútbol. Es hincha de Racing, reconoce a Rubén Paz como su gran ídolo y contó que todavía juega con los jóvenes de la parroquia en Mozambique. Antes se desempeñaba como delantero, pero las particularidades del juego local lo llevaron a retrasarse en la cancha para organizar al equipo desde el mediocampo.
La entrevista en LT10 también tuvo un momento especial cuando recibió un saludo grabado de Teté Quiroz, exjugador y entrenador con quien comparte su fanatismo por la Academia. Arias se emocionó al reconocerlo y recordó los encuentros de fútbol y asado que suelen compartir cuando regresa a la Argentina.
Sobre el final, el sacerdote dejó una reflexión que resume su manera de vivir la misión. “El trabajo que yo hago no es un trabajo meritorio. Yo estoy acá porque me gusta, porque disfruto”, expresó. Y agregó que su vida en Mozambique le permite cumplir los sueños que tenía cuando ingresó al seminario.
Audio: Padre Gabriel Arias - Fundación Messi en África
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