Escándalo en Floresta: Lamolina revirtió un penal tras chequearlo en un celular

El árbitro quedó en el centro de una noche insólita en Floresta. Sancionó dos penales muy discutidos para el equipo mendocino y revirtió uno de ellos después de una extensa interrupción, en medio de los reclamos de los futbolistas locales.

El empate sin goles entre All Boys y Godoy Cruz quedó completamente eclipsado por un escándalo arbitral que tuvo como protagonista a Nicolás Lamolina. En un partido cargado de tensión, el juez sancionó dos penales a favor del conjunto mendocino y protagonizó una escena insólita: los jugadores del equipo de Floresta le acercaron un celular con imágenes de una jugada y, aunque el árbitro negó haber observado la pantalla, terminó modificando su decisión.

El episodio más controvertido ocurrió en los minutos finales, cuando Lamolina interpretó que una infracción de Iván Zafarana sobre Axel Rodríguez se había producido dentro del área y cobró penal para Godoy Cruz. Los futbolistas de All Boys protestaron enérgicamente y le insistieron al árbitro que el contacto había sido afuera. En medio de las discusiones, apareció un teléfono celular con imágenes de la acción, una situación que desató el desconcierto y demoró el desarrollo del encuentro durante más de 20 minutos.

Lamolina dio marcha atrás y explicó por qué cambió el fallo

La secuencia abrió un interrogante reglamentario: en la Primera Nacional no hay VAR y el árbitro no puede recurrir a la repetición televisiva ni a un celular para revisar una jugada. Sin embargo, la sanción terminó siendo modificada después de que el juez volviera a consultar a su asistente, quien le habría indicado que la infracción se produjo fuera del área.

Tras el encuentro, Lamolina negó haber visto las imágenes del teléfono y explicó que tomó la determinación a partir de la intervención de uno de sus asistentes. “El asistente, Méndez, me menciona que era al límite y que no estaba seguro de que fuera penal”, sostuvo en declaraciones a TyC Sports.

El árbitro también aseguró que no quería que le mostraran el video y cuestionó la situación que se generó en el campo de juego. “Yo nunca pude ver el celular”, afirmó, y calificó lo sucedido como un episodio grave. Además, señaló que volvió a consultar al asistente y confió en su apreciación para corregir el fallo.

La decisión no calmó los ánimos. Los futbolistas de Godoy Cruz rodearon al juez para pedirle explicaciones por la marcha atrás, mientras que el banco de suplentes de All Boys terminó siendo expulsado en su totalidad. Pese a la rectificación, Zafarana también recibió la tarjeta roja.

Dos penales polémicos y un partido atravesado por la violencia

La controversia no se limitó a esa acción. Antes, Lamolina había sancionado otro penal para Godoy Cruz por una supuesta mano de Emiliano Purita. Sin embargo, las imágenes generaron dudas sobre la decisión y mostraron indicios de que la pelota había impactado en la cabeza del futbolista de All Boys.

Martín Pino se hizo cargo de la ejecución, pero su remate dio en el travesaño y el marcador permaneció sin modificaciones. Más tarde, la nueva polémica arbitral volvió a colocar al Tomba frente a una oportunidad desde los doce pasos que finalmente no se concretó, ya que la infracción fue trasladada fuera del área.

El encuentro también había comenzado con un importante retraso por los graves incidentes registrados en las inmediaciones del estadio Islas Malvinas. Los enfrentamientos entre integrantes de la barra de All Boys y efectivos de la Policía de la Ciudad incluyeron corridas, piedrazos, disparos de balas de goma y gases lacrimógenos. Como consecuencia, ocho personas quedaron detenidas y dos policías sufrieron heridas leves.

Dentro de la cancha, el clima siguió siendo tenso hasta el final. A All Boys le anularon un gol por posición adelantada y, sobre el cierre, Zafarana fue expulsado. El 0-0 dejó un punto para cada equipo, pero el resultado quedó relegado ante una actuación arbitral que generó fuertes cuestionamientos.

La imagen de los futbolistas mostrando un celular para discutir un fallo quedará como el símbolo de una noche insólita en el Ascenso. Más allá de si la decisión final fue acertada, el procedimiento empleado y las explicaciones posteriores de Lamolina dejaron bajo la lupa el manejo arbitral de un partido que terminó envuelto en polémica.