Números: Colón es una topadora en Santa Fe y de visitante le falta ambición
El Rojinegro remató apenas dos veces ante Mitre y ninguno fue al arco, lo que se contrapone con lo que sucedió la fecha anterior ante Estudiantes (BA)
Colón sumó un punto en su visita a Mitre, pero dejó mucho más que una igualdad en la tabla de la Zona A de la Primera Nacional. El Rojinegro volvió a mostrar dos caras: mientras en Santa Fe suele hacerse fuerte y marcar diferencias, fuera de casa pierde peso ofensivo y le cuesta imponer condiciones, por lo que rara vez está cerca a la victoria. En la pelea por llegar bien posicionado al Reducido, esa diferencia empieza a pesar.
De la contundencia en casa a la falta de profundidad fuera de Santa Fe
El contraste entre las presentaciones del Sabalero quedó expuesto en Santiago del Estero. Frente a Mitre, Colón apenas registró dos remates y ninguno tuvo dirección al arco. Una producción demasiado pobre para un equipo que necesita sumar y que, en determinados pasajes, intentó manejar el desarrollo sin encontrar los caminos para lastimar.
La comparación con el encuentro ante Estudiantes de Caseros resulta elocuente: en aquel partido, Colón había generado 20 remates; frente al conjunto santiagueño, esa cifra se redujo a una décima parte. No se trata solamente de una cuestión de cantidad, sino de la dificultad para convertir la posesión y las aproximaciones en ocasiones concretas.
El propio desarrollo del encuentro también mostró esa limitación. El Sabalero buscó tener la iniciativa durante parte del primer tiempo, pero perdió influencia con el correr de los minutos. En el complemento, Mitre consiguió avanzar y obligó a Tomás Giménez a intervenir para sostener el empate. El local también terminó con dos remates, aunque sus intentos exigieron respuestas del arquero rojinegro.
La igualdad dejó números que reflejan la paridad: ambos equipos ejecutaron seis tiros de esquina y Colón no consiguió establecer una superioridad clara desde la posesión, que terminó favoreciendo a Mitre. El problema estuvo en la falta de profundidad y en la escasa capacidad para cambiar el ritmo cuando el partido lo necesitaba. En Santa Fe, Colón encuentra otra energía, asume mayores responsabilidades y suele sentirse protagonista. Como visitante, en cambio, le cuesta sostener esa postura y tomar los riesgos necesarios para ir en busca de los tres puntos. La diferencia entre ambas versiones no pasa únicamente por los resultados, sino también por la intención y la capacidad de generar peligro.