La estadística que tiene alerta a Colón pensando en el Reducido
El Sabalero lleva cuatro partidos sin recibir goles y sumó en sus últimas dos visitas, aunque convirtió apenas una vez en sus últimos tres encuentros. La falta de contundencia preocupa antes del Reducido
Colón llega a la recta decisiva de la Primera Nacional con una fortaleza que puede resultar determinante, pero también con una deuda que amenaza sus aspiraciones. El equipo acumula cuatro partidos sin recibir goles y consiguió sumar en sus últimas dos presentaciones fuera de Santa Fe.
Sin embargo, la escasa producción ofensiva vuelve a encender las alarmas: en los últimos tres encuentros convirtió apenas un tanto, y fue en contra. Con el Reducido cada vez más cerca, el Sabalero necesita encontrar respuestas para transformar su solidez en resultados que lo acerquen al objetivo del ascenso.
Una defensa firme que no alcanza para ser protagonista
Los números defensivos representan uno de los aspectos positivos del presente rojinegro. Mantener el arco en cero durante cuatro encuentros consecutivos le permitió sostenerse en la pelea, mientras que los puntos conseguidos como visitante aportaron cierta estabilidad en un tramo exigente del campeonato.
Sin embargo, la fecha 33 dejó una sensación difícil de disimular. Los resultados de otros equipos favorecieron las aspiraciones de Colón para escalar posiciones y acercarse al cuarto puesto, pero no logró aprovechar la oportunidad. La falta de ambición y de peso ofensivo volvió a condicionarlo y le impidió dar ese salto que necesitaba para mejorar su ubicación de cara a la etapa decisiva.
El problema es que defender bien no siempre alcanza. Colón puede sostener partidos desde el orden y la seguridad en el fondo, pero cuando necesita asumir el protagonismo le cuesta generar situaciones claras y convertirlas en goles. Esa dificultad se vuelve especialmente preocupante cuando el margen de error empieza a reducirse.
Lago y Bonansea, dos nombres clave para recuperar el gol
La estadística más inquietante aparece en el área rival: Colón convirtió apenas un gol en sus últimas tres presentaciones. Además, ese tanto llegó en contra durante el triunfo frente a Estudiantes de Buenos Aires, por lo que ninguno de los atacantes pudo aportar una conquista propia en ese período.
En ese escenario, Ignacio Lago continúa siendo la principal referencia ofensiva del equipo. Con 13 goles, es el máximo artillero y una pieza determinante para sostener las aspiraciones. Sin embargo, la dependencia de su producción individual también expone una necesidad: que otros futbolistas se sumen a la cuenta. Alan Bonansea tiene ocho y Leandro Garate solo uno. Colón necesita que sus 9 exploten para maximizar sus chances.