Parolin puso en duda el viaje del papa León XIV a la Argentina
El secretario de Estado vaticano advirtió que la visita prevista para noviembre dependerá de la evolución del pontífice, quien fue operado de un tumor maligno en el pulmón derecho.
El viaje del papa León XIV a la Argentina, previsto para noviembre, quedó bajo incertidumbre luego de que el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, advirtiera que la visita dependerá de la evolución de la salud del pontífice, operado el martes para extirparle un tumor maligno en el pulmón derecho.
“Dependerá de cómo van las cosas”, afirmó el cardenal Parolin ante la prensa, al ser consultado sobre la gira sudamericana prevista para los próximos meses. Sus declaraciones fueron realizadas al margen de un evento en la embajada de Irak ante la Santa Sede y reproducidas por el diario italiano Corriere della Sera.
El funcionario también manifestó que continúa “preocupado” por la salud del Papa y señaló que, si fuera necesario, el pontífice reorganizará su agenda de actividades. “No podemos hacer previsiones. Se trata de ver ahora cuándo volverá y qué dirán los médicos”, explicó.
Mientras crece la expectativa por su recuperación, el Vaticano informó este jueves que León XIV pasó una buena noche, se levantó y desayunó con normalidad.
El parte médico oficial indicó que el pontífice se sometió a controles de rutina cuyos resultados fueron normales. Además, una radiografía de tórax mostró una buena recuperación del pulmón intervenido.
La evolución clínica será determinante para establecer cuándo podrá retomar sus actividades habituales y si estará en condiciones de afrontar un viaje internacional de varias jornadas.
Según Parolin, la decisión inicial, tras la internación del Papa, había sido mantener el viaje según lo previsto. Sin embargo, aclaró que todavía no hubo una determinación definitiva y que será necesario esperar tanto el alta hospitalaria como las recomendaciones del equipo médico.
La agenda prevista contempla la llegada de León XIV a la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre. Antes, el pontífice viajaría a Uruguay el día 6, mientras que Perú sería el último destino de la gira, con actividades hasta el 16 de noviembre.
La visita genera expectativa en la región, aunque su concreción dependerá de la capacidad del Papa para afrontar un desplazamiento prolongado y una agenda de compromisos oficiales.
“Imagino que si todo va bien, si la situación se desarrolla como habían previsto al comienzo, el viaje se hará. Si después hay novedades, eso no lo podemos prever”, concluyó Parolin.
Por el momento, el Vaticano mantiene la cautela y prioriza la recuperación del pontífice. La confirmación o eventual modificación de la gira quedará sujeta a los próximos informes médicos y a la decisión del propio León XIV.