Tenía prohibido acercarse a ella pero entró a su casa por la ventana
Ocurrió en San Gregorio, de donde procede el hombre de 44 años que fue condenado a cuatro años y medio de prisión, no solo por desobediencia al mandato judicial y violación de domicilio, sino también por amenazar a su expareja.
Un hombre de 44 años identificado como Juan Carlos Núñez fue condenado a cuatro años y seis meses de prisión por haber cometido delitos en un contexto de violencia de género en la localidad de San Gregorio (departamento General López). La mujer que resultó víctima de los ilícitos es su expareja.
La sentencia fue dispuesta por la jueza Lorena Garini, en el marco de un juicio en el que se abreviaron los procedimientos que se desarrolló en los tribunales de Rufino.
La fiscal Rafaela Florit estuvo a cargo de las diligencias del caso y es quien representó al MPA ante la magistrada. Según explicó, “el monto de la pena que se le impuso a Núñez surgió de la unificación de un año y seis meses de prisión que le correspondían por los delitos que investigamos en este legajo penal y una condena anterior que él aún no había terminado de cumplir”. Además, señaló que “la jueza lo declaró reincidente”.
Los hechos
Florit indicó que “sin la autorización de su expareja, el viernes 26 de diciembre del año pasado, el condenado ingresó a través de una ventana a la casa en la que ella reside”. Al respecto, resaltó que “esa conducta generó el lógico temor en la víctima, debido a que él previamente la había amenazado con prender fuego el inmueble”.
A su vez, la fiscal precisó que “al entrar al domicilio de la mujer, Núñez incumplió deliberadamente una prohibición de contacto y acercamiento que había sido ordenada dos días antes, a raíz de episodios de violencia de género”.
Según informó la funcionaria del MPA, “cuando advirtió la presencia de su expareja, la víctima se fue del lugar y se refugió en una vivienda cercana, desde donde convocó a la policía”. En tal sentido, valoró que “momentos más tardes, el condenado fue aprehendido”.
Abreviado
Núñez reconoció su responsabilidad penal como autor de amenazas, violación de domicilio y desobediencia de un mandato judicial. Asimismo, junto con su abogado defensor, aceptó la atribución delictiva realizada por la Fiscalía, la pena única impuesta y la decisión de realizar un juicio abreviado.
La víctima, por su parte, fue informada de los avances de la investigación y de la condena, y prestó su conformidad con lo resuelto.