Afirman que el Paraná no llegará a niveles de alerta en nuestra ciudad
El referente del Instituto Nacional del Agua (INA), Juan Borus, detalló las estimaciones de altura para fines de octubre y principios de noviembre. Advirtió que las aguas altas permanecerán por un tiempo prolongado en la región.
El monitoreo de la crecida del río Paraná indica que la onda de agua continuará desplazándose proyectando una altura por encima de los 4,80 metros para el 31 de octubre y aproximándose a los 5,00 metros durante los primeros días de noviembre a la altura de la ciudad de Santa Fe.
Pese a estos valores significativos, desde el Instituto Nacional del Agua (INA) estiman que en principio no se alcanzaría el nivel de alerta en la capital provincial, aunque remarcan que la afectación sobre las actividades costeras e insulares no será menor.
En diálogo con LT10 el ingeniero Juan Borus, referente del INA, explicó que se sigue con detenimiento el avance del caudal y la posibilidad de nuevos eventos de lluvia en la cuenca. Según el especialista, el río mantendrá niveles elevados, sosteniéndose por encima de los 4,50 metros y rondando los 5 metros por un período prolongado. "Esto responde a la alta humedad atmosférica y a que los suelos en la región central de la Cuenca del Plata se encuentran saturados, provocando que cualquier precipitacion posterior genere nuevos escurrimientos hacia el cauce principal".
Borus también hizo hincapié en el impacto del extenso período de aguas bajas registrado entre 2020 y 2022. "Durante esos más de tres años de bajante, la topografía del valle fluvial sufrió modificaciones y diversos asentamientos e infraestructuras se ubicaron más cerca de la ribera, la dinámica actual es completamente diferente y que es necesario adoptar medidas preventivas, reubicando los asentamientos cercanos al agua ante la permanencia de la crecida", consideró el especialista.
Por otra parte, se vigila con atención la interacción del río con la cuenca local, en particular el ingreso de caudal desde el arroyo Leyes hacia el sistema Saladillo - Laguna Setúbal, el cual ya presenta suelos cercanos a la saturación y trasvasamiento de vegetación flotante. En el resto del territorio provincial, el impacto más inmediato de la crecida se registra en el norte santafesino, donde se desarrollan tareas logísticas complejas para retirar y evacuar el ganado en zonas insulares y bajas.
Audio: Juan Borus (INA)
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