Crisis alimentaria: "Cuando el estómago duele de hambre no podés ni pensar"
Andrea Cuevas, coordinadora de comedores del Movimiento Los Sin Techo, advierte sobre el incremento constante de familias que buscan alimento en los barrios vulnerables.
La concurrencia a comedores comunitarios y copas de leche en los barrios periféricos registra un aumento drástico frente a la grave crisis alimentaria. Desde el Movimiento Los Sin Techo advierten que la demanda territorial diaria supera con frecuencia los cupos previstos por los programas sociales.
Este escenario se explica ante la pérdida del poder adquisitivo de la clase media, la cual dejó de contratar mano de obra informal (como empleo doméstico o corte de pasto) y redujo tanto las compras ambulantes como las donaciones particulares.
"La gente te dice que dejó de changuear, que ya no es solicitada. La empleada doméstica a la que llamaban ya no la llaman; al que sale a cortar el pasto ya no lo llaman. La pérdida del poder adquisitivo de la clase media es lo que está impactando fuerte en el sector más postergado", indicó Andrea Cuevas, coordinador de comedores y copas de leche de Los Sin Techo, y añadió:"Es el hambre, es la diaria, no es después del 20: es el hoy, es mañana".
Familias en los contenedores y el impacto del hambre
El deterioro de los ingresos ha derivado en situaciones de extrema vulnerabilidad alimentaria. Mientras que anteriormente una persona asistía de forma individual a recolectar cartón o metales para la venta, actualmente se observa a familias enteras buscando alimento en los contenedores de basura.
Frente a los prejuicios sociales, Cuevas resalta la humillación y el dolor que implica para un padre o una madre no poder garantizar la comida diaria en su hogar.
"Antes veíamos a un integrante de la familia juntando de un contenedor una latita, un cobre o un cartón para vender. Hoy ves a la familia entera colgada del contenedor tratando de ver si saca algo para comer", expresó Andrea.
Consecuencias emocionales y la urgencia de la comida
La coordinadora del movimiento aseveró que el sufrimiento por la falta de nutrientes genera consecuencias físicas y psicológicas severas en la población afectada, al tiempo que somete a los coordinadores de los comedores a la difícil tarea de racionar la comida cuando los insumos resultan insuficientes:"Cuando el estómago duele de hambre no podés ni siquiera llegar a pensar nada. Una persona con hambre no puede hacer nada"
Aunque el Movimiento Los Sin Techo mantiene proyectos de infraestructura y construcción de viviendas junto con las autoridades, la contención del hambre se impone como la emergencia prioritaria en el territorio."La urgencia es hoy... La comida es hoy, el dolor de estómago es hoy", enfatizó Andrea.
Audio: Andrea Cuevas, coordinadora de comedores del Movimiento Los Sin Techo
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