Reino Unido alertó sobre una posible guerra con Rusia
El ministro de Defensa británico, Wes Streeting, advirtió que Rusia podría alcanzar capacidad para atacar hacia 2030.
El ministro de Defensa del Reino Unido, Wes Streeting, advirtió que su país dispone de poco más de 1.000 días para prepararse ante un eventual conflicto bélico y reforzar sus capacidades militares frente a la amenaza que representa Rusia. El funcionario planteó que, hacia 2030, el crecimiento de las fuerzas rusas y de su economía de guerra podría habilitar a Moscú a lanzar un ataque contra territorio británico o sus aliados.
La advertencia fue publicada en un artículo en el diario The Telegraph, en el que Streeting sostuvo que el escenario internacional combina amenazas militares tradicionales con nuevas formas de agresión, como los ciberataques, el sabotaje y las operaciones destinadas a desestabilizar servicios esenciales. En ese marco, defendió el incremento del gasto en Defensa y la necesidad de fortalecer la cooperación con la OTAN y Estados Unidos.
Las declaraciones se conocen semanas después de que el mismo funcionario protagonizara un cruce con el Gobierno argentino por la soberanía de las islas Malvinas. En septiembre, Streeting aseguró que el Reino Unido tenía capacidad para defender militarmente el archipiélago y sostuvo que la Argentina no contaba con los recursos necesarios para tomarlo. Aunque ambas intervenciones responden a escenarios diferentes, las dos volvieron a poner el poder militar británico en el centro del debate.
La advertencia británica: 1.000 días para reforzar la Defensa
Streeting sostuvo que el cambio central no está necesariamente en la voluntad de los adversarios de atacar al Reino Unido, sino en las capacidades que podrían desarrollar en los próximos años. Según su evaluación, el fortalecimiento de las fuerzas rusas y el sostenimiento de una economía orientada a la guerra podrían modificar el equilibrio militar europeo antes de 2030.
“Para el 2030, la magnitud de sus fuerzas y su economía de guerra podrían situarlos en condiciones de atacar”, planteó el ministro, al justificar el plazo de poco más de 1.000 días para completar los preparativos junto con los aliados británicos.
El funcionario también advirtió que los riesgos no se limitan a una invasión convencional. Entre las amenazas mencionó el terrorismo patrocinado por Estados, los sabotajes y las acciones hostiles capaces de alterar la vida cotidiana, debilitar la seguridad nacional y generar temor entre la población.
En ese contexto, defendió el aumento del presupuesto militar y afirmó que el Reino Unido necesita mejorar el equipamiento, los recursos y la dotación de sus Fuerzas Armadas. También remarcó la importancia de sostener la cooperación con Washington y con los integrantes de la OTAN para fortalecer la capacidad de disuasión.