Vecinos de barrio Las Flores II denuncian picadas y robos
Organizados en un interconsorcio, reclaman respuestas a la Municipalidad y a las autoridades provinciales.
Un clima de constante inseguridad e intranquilidad atraviesa a los residentes de barrio Las Flores II, en la zona norte de la capital santafesina. La falta de presencia policial tras el retiro de la sede del lugar y la ausencia de patrullaje se suman al descontrol por picadas de motos a diario y a una ola de robos de baterías de vehículos a la noche.
Marisa Mustafa, referente de la zona, graficó por LT10 el panorama: "No hay policía dando vueltas. La policía que teníamos acá la sacaron, al igual que la sede policial. No se ven más esas parejas de caminantes circulando por la calle o en una esquina. La Municipalidad brilla por su ausencia".
La problemática principal se concentra sobre la avenida troncal del barrio, Regimiento 12 de Infantería, con picadas. Si bien este tipo de maniobras antes ocurría de manera aislada durante los fines de semana, en la actualidad el despliegue de motocicletas a altas velocidades y con escapes libres se convirtió en una rutina diaria.
"Hubo momentos en los que se juntaron hasta 20 motos yendo y viniendo a contramano; se suben a las veredas y no hay respeto por nada", advirtió Mustafa. A este escenario se suma la instalación de un kiosco de cadena en la esquina de Regimiento 12 de Infantería y La Madrid, señalado por los residentes como un punto de concentración de jóvenes que consumen alcohol a cualquier hora y donde sospechan que se desarrollan otras actividades ilícitas. "Muchas veces el conflicto se traslada a nuestra esquina, en Gaboto y Regimiento 12. Cuando viene la policía, se esconden entre los monobloques", describió.
Como consecuencia directa, la vida comunitaria ha cambiado de forma drástica. La mayoría de las familias optó por permanecer encerradas todo el día, instalando rejas de protección tanto en los perímetros de los edificios como en las puertas de cada vivienda. A esta situación se le añade la falta de alumbrado público eficiente en las arterias internas.
Por otra parte, desde hace dos meses se incrementaron los delitos nocturnos orientados al robo de baterías y ruedas de automóviles estacionados: "Varios vecinos hicieron mención al robo de las baterías de los autos que al otro día cuando van a trabajar se encuentran que no arrancan o que les falta una rueda".
En ese marco, Mustafa remarcó que las intervenciones policiales duran unos minutos cuando los llaman, no hacen prevención. Ante la falta de respuestas oficiales, los integrantes del consorcio junto a vecinos del barrio comenzaron a conformar un interconsorcio para autogestionar mejoras, aportar ideas y buscar medios económicos: "Somos un barrio de gente trabajadora, con muchos niños y personas mayores. Necesitamos seguridad y que las autoridades nos presten atención", sentenció Mustafa.
Audio: Marisa Mustafa - vecina de Barrio Las Flores II
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