Facundo Farías: "En Colón tenía 18 años y jugaba con total libertad"

El delantero recordó su explosión futbolística con la camiseta rojinegra, los momentos personales más difíciles y su experiencia junto a Lionel Messi en Inter Miami. "Voy a recuperar ese nivel e incluso a mejorarlo", afirmó.

Facundo Farías vuelve a sonreír. Después de atravesar lesiones importantes, pérdidas familiares y una etapa con poca continuidad en Estudiantes, el delantero surgido de Colón encontró en San Lorenzo un escenario para recuperar protagonismo, sumar minutos y proyectar nuevos objetivos. La Joya, que irrumpió en Primera siendo adolescente y fue una de las grandes apariciones del fútbol argentino, atraviesa una etapa en la que busca combinar la frescura de sus comienzos con la experiencia acumulada durante su carrera.

En una entrevista con Olé, el atacante repasó distintos momentos de su recorrido, desde la consagración con el Sabalero hasta su experiencia en Inter Miami junto a Lionel Messi. También habló de las dificultades que debió superar, de su adaptación al Ciclón y de un sueño que ya les compartió a sus nuevos compañeros: volver a salir campeón.

«Estoy feliz por cómo me está yendo, porque me pude adaptar rápido y porque estoy sumando minutos, que es lo que quería y lo que siento que necesitaba para mi carrera», expresó Farías sobre su presente en Boedo.

Colón, el lugar donde nació la Joya

Para entender la historia de Farías, hay que volver a Santa Fe. Con apenas 17 años debutó en Primera División y, poco después, comenzó a ganarse un lugar en el equipo rojinegro. Su talento, su capacidad para desequilibrar y su personalidad para jugar llevaron a que rápidamente se convirtiera en una de las grandes promesas del club.

A los 18 años ya había vivido una de las experiencias más importantes de su carrera: la histórica conquista de la Copa de la Liga Profesional 2021 con Colón, un título que quedó grabado en la memoria del pueblo sabalero.

Aquel futbolista que jugaba con la libertad propia de la juventud debió aprender con el tiempo a convivir con mayores responsabilidades. Sin embargo, recordó que la presión nunca representó una carga para él.

«La verdad que no. Nunca lo sentí como una mochila ni me pesó y siempre intenté disfrutarlo sin darle mucha bola a lo que se dice», contó sobre las expectativas que se generaron desde su aparición en Primera.

Con el paso de los años, Farías entiende que su recorrido también modificó su manera de afrontar el fútbol. «En Colón tenía 18 años y no tenía responsabilidad de nada, estaban los más grandes y yo jugaba con total libertad. Ahora intento seguir haciéndolo porque quiero seguir disfrutando, pero al mismo tiempo siento que ocupo otro lugar», explicó.

La Joya sigue buscando aquella versión que deslumbró en Colón, pero ahora con más experiencia y madurez para tomar decisiones dentro de la cancha.

El fútbol como refugio ante las pérdidas familiares

Detrás de su crecimiento deportivo, Farías atravesó situaciones personales muy difíciles. La muerte de su madre, cuando tenía apenas 12 años, y la pérdida de su padre durante la pandemia marcaron profundamente su vida. Poco después de consagrarse campeón con Colón, también falleció su abuela.

Al recordar esos momentos, el delantero explicó que encontró en la pelota una manera de sobrellevar el dolor y seguir adelante.

«Yo creo que siempre la salida para mí fue el fútbol», afirmó. Y profundizó sobre la manera en que enfrentó aquellas pérdidas: «Cuando pasó lo de mi vieja tenía 12 años, no era consciente, entonces al otro día estaba jugando a la pelota con mis amigos del barrio».

La muerte de su padre llegó en un momento especialmente sensible, apenas cinco días antes de la semifinal del torneo que Colón terminaría ganando. Farías decidió jugar y continuó adelante con el equipo.

«Siempre me refugié en jugar a la pelota, el fútbol fue mi salvación para desconectarme de todo eso», confesó.

También encontró una enseñanza en las lesiones ligamentarias que interrumpieron su carrera. Durante su recuperación en Miami, pudo compartir más tiempo con su familia y vivir momentos que la exigencia del fútbol profesional muchas veces le impedía disfrutar.

«Pude ver caminar a mi nene por primera vez porque estaba más en casa o compartir cumpleaños. Disfrutar más de la familia me ayudó muchísimo a transitar las lesiones», recordó.

De Santa Fe a compartir equipo con Messi

La carrera de Farías también lo llevó a vivir una experiencia extraordinaria: jugar en Inter Miami junto a Lionel Messi. El salto desde el fútbol argentino al equipo estadounidense significó un cambio enorme para un jugador que todavía era muy joven.

El propio delantero reconoció que, pese a su tranquilidad habitual, sintió nervios y ansiedad cuando llegó al club. Sin embargo, intentó aprovechar cada entrenamiento para aprender de uno de los mejores futbolistas de la historia.

«Lo que genera Messi es algo que no se puede explicar con palabras. Intenté disfrutarlo al máximo y mirarlo todos los días para aprender», relató.

Entre los recuerdos que conserva, hay uno que refleja el vínculo que pudo construir con el capitán de la Selección Argentina. Cuando ambos debían viajar para sumarse al seleccionado, Messi le ofreció compartir su avión privado.

«No tenía ninguna necesidad de hacerlo, fue un gesto muy lindo que tuvo conmigo», contó Farías.

Pero hay otro recuerdo que conecta directamente esa experiencia internacional con sus raíces santafesinas: una camiseta de Colón firmada por Messi que conserva en su casa.

Farías había coincidido con el astro argentino en un evento en el predio de la AFA cuando todavía representaba al Sabalero. En aquella oportunidad, debía entregarle una camiseta rojinegra para que se la firmara, pero la cantidad de gente que se acercó se lo impidió.

Por eso regresó al día siguiente, consiguió la firma y decidió quedarse con la prenda. Cuando le preguntaron dónde estaba, respondió con una sonrisa: «En mi casa».

Un pequeño tesoro que reúne dos momentos especiales de su carrera: el club donde se formó futbolísticamente y la oportunidad de compartir vestuario con Messi.

San Lorenzo, una oportunidad para recuperar su mejor versión

Después de su paso por Inter Miami, Farías llegó a Estudiantes, donde no consiguió la continuidad que necesitaba. Su incorporación a San Lorenzo, a fines de agosto, le abrió una nueva posibilidad para volver a sentirse importante dentro de un equipo.

El delantero reconoció que la falta de minutos había sido un obstáculo y se mostró convencido de que la continuidad puede ayudarlo a recuperar su mejor nivel.

«Sé que con continuidad y minutos voy a volver a ese nivel e incluso a mejorarlo porque ahora tengo más experiencia y más madurez para tomar decisiones. Espero poder demostrarlo», sostuvo.

En Boedo encontró rápidamente una respuesta positiva de los hinchas, algo que también considera importante para su confianza. «Ya desde el primer partido hubo aplausos. Eso es algo que me genera confianza y es algo que el jugador siempre necesita», señaló.

Ahora, su desafío es devolver ese cariño con actuaciones que le permitan consolidarse. En el equipo conducido por Ruben Insua, destacó la libertad que tiene en ataque y el compromiso colectivo que exige el cuerpo técnico, especialmente para recuperar la pelota cuando el equipo no la tiene.

Además, valoró la importancia del triunfo frente a Riestra, que le permitió al plantel trabajar con mayor tranquilidad y alimentar las expectativas de clasificación a los playoffs.

«Estoy muy ilusionado con poder clasificarnos a los playoff y hacer un buen torneo, ojalá que se nos dé», expresó.

El sueño que les confesó a sus compañeros

Farías no llegó a San Lorenzo solamente para recuperar continuidad. También lo hizo con la ambición de competir por objetivos importantes y prolongar una costumbre que, según contó, marcó su recorrido por los clubes en los que jugó.

En una charla con sus compañeros Facundo Gulli y el Negrito Herrera, mientras compartían unos mates, les reveló cuál es su gran deseo para esta etapa.

«Lo voy a decir... Cuando llegué, hablando con un par de los chicos con los que nos la pasamos tomando mate en la habitación, les dije que en todos los clubes en los que jugué salí campeón y no quiero que acá sea la excepción», confesó.

La frase resume la mentalidad con la que afronta este nuevo capítulo. A los 24 años, después de haber conocido la gloria con Colón, de compartir equipo con Messi y de atravesar momentos que pusieron a prueba su fortaleza personal, Farías quiere volver a ser protagonista y demostrar que todavía tiene mucho para dar.

Para Colón, su historia conserva un significado especial. Fue en Santa Fe donde apareció aquella Joya que ilusionó a los hinchas y formó parte de una de las páginas más importantes de la institución. Hoy, mientras intenta afirmarse en San Lorenzo, mantiene vivo el deseo de recuperar su mejor fútbol y alcanzar una nueva consagración.

Porque el talento que lo convirtió en una de las grandes promesas del Sabalero sigue siendo parte de su identidad. Y ahora, con más recorrido y experiencia, busca transformarlo nuevamente en una realidad.