El auto eléctrico hecho por estudiantes que simula un monoplaza de Fórmula 1
Fue construido con materiales reutilizados por alumnos de la escuela Manuel Belgrano para participar del Desafío ECO YPF 2026. Conocé sus principales características y en qué consiste la competencia.
La comunidad de la escuela Manuel Belgrano vive días de gran entusiasmo con la culminación del proyecto integrador de los estudiantes de sexto año. Los alumnos diseñaron y construyeron de forma artesanal un prototipo de vehículo eléctrico de carreras para representar a su institución en la competencia nacional Desafío ECO YPF.
El vehículo destaca no solo por su propulsión sustentable, sino también por el aprovechamiento inteligente de los recursos disponibles dentro del propio establecimiento educativo. "Es un auto eléctrico diseñado para la carrera Desafío ECO. El chasis está diseñado todo por caños que hay en la escuela, son partes reutilizadas", explicó Eric, uno de los alumnos realizadores.
Sobre la concepción del diseño exterior y la carrocería, el estudiante detalló la inspiración del equipo: "En base a eso nos fuimos guiando en un monoplaza tipo Fórmula 1 y ahí lo fuimos armando poco a poco. Fuimos acomodando detalle a detalle, viendo el tema de que esté bien alineada la carrocería y los ejes; fue un proceso bastante lindo".
El desarrollo del auto constituye el proyecto final de la formación secundaria y contó con un estrecho acompañamiento del cuerpo docente. "Desde que se arranca el año te van acompañando los profesores. Se te hace complicado con el tema del horario, pero es como que lo disfrutás en el momento, parece que pasa volando el tiempo y acá estamos", reflexionó el alumno sobre la dedicación exigida.
Tracción, velocidad y autonomía
Para poder salir a la pista, el vehículo debe ajustarse estrictamente al reglamento técnico del certamen, el cual establece medidas mínimas de largo y ancho, así como un peso mínimo total contemplando al piloto.
En el aspecto mecánico y de propulsión, el prototipo cuenta con un motor eléctrico traccionado mediante una cadena soldada al eje trasero, el cual mueve la totalidad del auto. Su transmisión es simplificada: "El auto es automático, no tiene cambios, tiene una sola marcha hacia adelante", indicaron los jóvenes.
En cuanto al rendimiento en carrera, el monoplaza alcanza una velocidad máxima de 35,5 km/h en terreno plano, habiendo registrado picos de hasta 45 km/h en tramos en bajada durante ediciones anteriores en el circuito de Junín. Para poner a punto el coche, el equipo realizó intensas pruebas de manejo: "Practicamos en el patio de la escuela y en el Automóvil Club. Por suerte tenemos dos packs de batería para practicar lo máximo que pudimos y los exprimimos al máximo".
En qué consiste el Desafío ECO YPF
La competencia reunirá a escuelas técnicas de todo el país en la ciudad de Junín durante tres jornadas de pruebas y carreras. Las delegaciones escolares compiten en distintas modalidades:
- Setup Challenge: evaluación de la puesta a punto inicial del vehículo.
- Slalom: prueba de maniobrabilidad y destreza de conducción.
- Sprint Femenino: carrera de velocidad reservada para las pilotas representantes de cada institución.
- Endurance: desafío principal de resistencia con una duración de 1 hora y 20 minutos en pista, donde gana el vehículo que logre dar más vueltas o administrar mejor la carga de su batería. En esta categoría, el reglamento contempla el cambio de pilotos para dosificar el esfuerzo físico.
Más allá de la exigencia en pista, el evento fomenta la integración: "Pasamos dos o tres días compartiendo con varias escuelas y familias que van a ver a sus hijos y familiares", destacaron los integrantes del equipo.
Para los alumnos, la participación trasciende lo técnico y se convierte en una vivencia personal inolvidable. Una de las alumnas elegidas para conducir el auto en la categoría Sprint Femenino compartió su satisfacción al alcanzar esta oportunidad: "La verdad es que es una emoción bastante grande que tengo; desde primer año que quiero participar en esta carrera, y los profes me dieron la oportunidad a mí y a mi compañera".
Consultada sobre su vocación al volante, la joven expresó: "Me gustan los autos, me gusta la adrenalina, la idea de competir, de ir en carrera y aprender nuevas cosas. Con este auto estuve practicando hace poco, pero son muchas cosas las que sé hasta ahora". Asimismo, remarcó que el trabajo de taller comenzó a principios de año: "Vengo trabajando desde febrero más o menos en este proyecto y estoy muy emocionada porque ya solo faltan dos semanas".
De cara al fin de semana de competición, el equipo viaja con la ilusión intacta de lograr un gran desempeño: "Tanto yo como mi compañera estamos con las expectativas bastante altas para lograr el puesto más alto", concluyó.
Audio: Escuchá a los alumnos de la escuela Manuel Belgrano
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