Reclaman por el mal estado de las calles en barrio Nueva Esperanza
Vecinos de ese sector del norte de la ciudad están preocupados por el deterioro del pavimento y de los reductores de velocidad, fundamentalmente en una arteria vital del barrio como lo es Florencio Fernández.
Vecinos de Nueva Esperanza expresaron su profunda preocupación por el deterioro del pavimento y los reductores de velocidad en calles vitales del barrio y advirtieron al móvil de LT10 que los baches y el asfalto deformado provocan roturas en los autos y frecuentes caídas de motociclistas.
Uno de los ejemplos más graves es Florencio Fernández, un corredor clave que conecta importantes avenidas como Peñaloza y Gorriti, y por donde circula diariamente el colectivo de la Línea 11.
El punto más crítico se sitúa en la intersección con calle Aguado, donde la lomada de burro instalada hace años sufrió un severo abultamiento y rotura del terreno. "El suelo de la loma está levantado; en vez de ser una lomita con los conitos, es un cáter casi", describió uno de los vecinos del lugar.
De acuerdo a los testimonios, los automovilistas que circulan por la zona sufren constantes daños mecánicos al intentar esquivar el relieve o golpear directamente la parte inferior de los vehículos. "Cada tanto 'se desparrama' uno, se golpea alguien o rompe los autos, y cuando llueve ni te cuento", señalaron. Además, agregaron que los arreglos del motor son "re caros hoy en día" y que muchos conductores terminan subiéndose al cordón de tierra o maniobrando en contramano para evitar los impactos.
La situación resulta aún más riesgosa para quienes se desplazan en vehículos de dos ruedas. Al intentar esquivar el lomo de burro deformado o los pozos que se extienden sobre Florencio Fernández hacia calles como La Pampa y Chaco, las motos pierden la estabilidad con la tierra acumulada en los laterales. "Mucha gente pasa y se cae por esquivar la loma de burro que está toda levantada. Se resbalan con la tierra del cordón, sobre todo las motos", denunciaron. En ese sentido, remarcaron que los siniestros son habituales: "Hace poquito hubo un accidente: se cayó una señora pasando en la moto, se llevó el pozo y se cayó".
Según manifestaron los residentes de la zona, el problema persiste desde hace aproximadamente cinco años, luego de que se reconstruyera la calle y se colocaran los nuevos reductores. A pesar de la gravedad del cuadro y del flujo continuo de tránsito, afirman que las autoridades no brindaron respuestas efectivas hasta el momento. "Gente que hace el reclamo hay, pero no le prestan atención", concluyeron los vecinos, exigiendo una solución definitiva antes de que ocurra una tragedia mayor.
Audio: Vecinos de barrio Nueva Esperanza
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