Calculadoras y pantallas: el desafío de rescatar el pensamiento lógico en las escuelas
En diálogo exclusivo con LT10, el investigador del Observatorio Argentinos por la Educación, Tomás Besada, analizó un revelador informe que expone la baja carga horaria destinada a los números en los profesorados del país.
El rendimiento en las aulas argentinas encendió todas las alarmas de la comunidad educativa. Tras los preocupantes resultados de las pruebas Aprender —donde la mitad de los alumnos de primaria no alcanza el nivel satisfactorio— y las pruebas PISA —donde el 80% de los jóvenes de 15 años no logra resolver un cálculo de proporcionalidad o una regla de tres simple—, un nuevo estudio busca desentrañar el origen estructural del problema: cómo se forman quienes enseñan.
En comunicación con LT10, Tomás Besada profundizó en los detalles de la investigación que analizó los planes de estudio de los profesorados de educación primaria en las 24 jurisdicciones del país. La conclusión es contundente. En promedio, apenas 9 de cada 100 horas de formación de un futuro maestro están destinadas a la didáctica de la matemática.
"Analizamos cómo se forman en matemática los futuros maestros de primaria. Existe evidencia de que a mayor conocimiento disciplinar y mejor manejo de la materia por parte del docente, se logran sustancialmente mejores resultados en los alumnos", explicó Besada. La brecha geográfica también es marcada: mientras Mendoza lidera la asignación horaria con un 12,7%, provincias como Santiago del Estero apenas destinan un 5%. La provincia de Santa Fe se posiciona ligeramente por encima de la media nacional, alcanzando un 9,8%.
Pantallas, "pereza intelectual" y el choque con la universidad
El debate también puso la lupa sobre el rol de la tecnología y las nuevas herramientas digitales en los hábitos de estudio. El avance de las calculadoras telefónicas y las aplicaciones de Inteligencia Artificial reabre la discusión sobre la distracción y la "pereza intelectual" alimentada por los dispositivos.
Al respecto, Besada advirtió sobre la correlación entre la exposición abusiva a pantallas o inteligencia artificial y la pérdida de atención en el aula. "A mayor exposición a pantallas e IA hay mayor grado de distracción. La escuela debe asumir un rol activo de alfabetización digital y enseñar a usar la tecnología de forma responsable para que no sea contraproducente para el razonamiento", sostuvo.
Esta deficiencia acumulada a lo largo del trayecto escolar genera un quiebre crítico en el paso a la educación superior. Un informe previo de la entidad reveló que, de cada 100 chicos que inician la primaria en el país, únicamente 10 egresan de la secundaria en el tiempo teórico esperado y con conocimientos básicos consolidados en Lengua y Matemática.
El déficit obliga a miles de familias a recurrir a clases particulares externas para intentar salvar la brecha, limitando también la efectividad de proyectos modernos como la inclusión de la educación financiera en el nivel secundario. "Para entender educación financiera o cualquier cálculo complejo, primero hace falta consolidar el pensamiento lógico y el razonamiento. Sin esa base resuelta, es imposible construir otros conocimientos", concluyó el especialista.
El debate sobre la formación docente en matemática vuelve a poner en agenda la necesidad urgente de revisar los planes de estudio y fortalecer el pensamiento lógico en las aulas. En un contexto marcado por el avance tecnológico y las nuevas exigencias del mercado laboral, garantizar aprendizajes fundamentales desde la escuela primaria se vuelve una condición indispensable para asegurar el futuro educativo de los jóvenes.