Mons: la historia de la primera yerba mate proteica del país
Un emprendimiento nacido en Presidente Roca, Santa Fe, busca revolucionar la infusión nacional al impregnar cada hoja de yerba con proteína vegetal mediante una innovadora tecnología de lecho fluidizado. Federico Serrano, cofundador del proyecto, detalla los tres años de desarrollo
El mate, ritual diario de millones de personas, está a punto de incorporar un valor nutricional inédito en la Argentina. En Presidente Roca, un pequeño pueblo santafesino de tan solo 700 habitantes cercano a Rafaela, Federico Serrano y su pareja Karen desarrollaron Mons, la primera yerba mate enriquecida con proteína del país.
Lo que comenzó como un comentario jocoso entre entrenamiento y cebadas se transformó en un desarrollo agroindustrial con tecnología de punta que promete mantener intactos el sabor y el color tradicionales de la yerba.
El origen: de un chiste en el gimnasio a la investigación de mercado
El punto de partida del proyecto se remonta a tres años atrás, cuando la pareja combinaba la administración de su gimnasio con la venta de suplementos deportivos y el consumo diario de mate.
"Iniciamos este proyecto hace ya 3 años aproximadamente. Fue todo un desarrollo que surgió de una idea en un gimnasio. Con mi pareja teníamos un gimnasio, todo el día se tomaba mate y también vendíamos suplementos y dijimos: '¿por qué no agregarle proteína al mate?' de chiste. A mí me quedó dando vueltas en la cabeza y cuando llegué a casa empezamos a investigar un poquito más. Buscamos palabras muy vulgares como yerba proteica o yerba con proteína y no encontrábamos nada.", explicó Federico Serrano a LT10.
Tras notar la ausencia total de productos similares en el mercado, Serrano decidió corroborar el contenido proteico de las marcas comerciales tradicionales en las góndolas locales: "Al otro día nos fuimos al súper, dimos vuelta todos los paquetes de yerba y todos los paquetes aportaban entre 0,1 y 0,5 gramos de proteína como máximo. Dijimos: 'acá hay una oportunidad para ver si se podría llegar a hacer; por algo no se hizo'. Empezamos a hacer pruebas caseras al inicio y después nos fuimos perfeccionando con técnicos e ingenieros en alimentos."
La tecnología del lecho fluidizado: el secreto del recubrimiento invisible
El principal desafío técnico residía en lograr que la proteína se integrara a la yerba sin alterar sus propiedades organolépticas ni provocar que el polvo quedara flotando de manera inadecuada al cebar. Luego de pruebas iniciales y del asesoramiento profesional, los emprendedores encontraron la solución en una técnica utilizada habitualmente en la industria farmacéutica: el lecho fluidizado.
Para validar la tecnología, el equipo debió acudir a un laboratorio especializado en Bahía Blanca, logrando adaptar el proceso a la matriz vegetal de la yerba mate. Serrano explica el funcionamiento del proceso mediante una analogía sencilla:"Descubrimos una tecnología que se llama lecho fluidizado. Hagamos de cuenta como que es un termo de mate gigante de acero inoxidable que adentro circula aire caliente de abajo hacia arriba y se vuelca la yerba ahí adentro. Esa yerba empieza a flotar y desde arriba se atomiza como una solución de proteína que recubre cada hoja y cada palito a la yerba mate. Se seca y después sale lista ya con la proteína incluida, que no te cambia el sabor ni el color."
A diferencia de una mezcla de polvos convencionales, la proteína queda adherida a la estructura foliar de la yerba, permitiendo que se transfiera al agua tibia o caliente de manera progresiva durante la cebada.
"Nosotros logramos que esa proteína, al estar impregnada en la hoja, sin agitación vaya al fondo del mate y pase por la bombilla. No buscamos reemplazar alimentos, sino incorporar proteína en un hábito de todos los días de manera práctica", manifestó Serrano.
Materia prima misionera, perfil nutricional y transparencia digital
La base vegetal de Mons proviene de productores familiares radicados en Oberá, Misiones, a la cual se le aplica el proceso tecnológico en Santa Fe. La fórmula utiliza proteína de origen vegetal y cuenta con certificación libre de gluten (sin TACC), haciéndola apta para personas celíacas.
En cuanto al aporte nutricional, el desarrollo alcanza entre 5 y 7 gramos de proteína por porción estandarizada de 50 gramos de yerba (un mate promedio cebado con medio termo de agua). Según Serrano, para consumidores habituales que toman mayor cantidad de agua, el aporte acumulado es significativo:
"Si una persona toma dos termos de mate en el día, aproximadamente está ingiriendo casi 25 gramos de proteína con nuestra yerba. Todo este proceso está aprobado por ANMAT."
Asimismo, la marca incorporará una herramienta de trazabilidad directa en el envase para que el consumidor compruebe los estándares de calidad:
"Un dato súper importante: en nuestro packaging va a haber un código QR. Escaneándolo, te va a derivar a una pestaña de nuestra web donde van a estar todos los análisis de lote a lote: qué proteína se utiliza, cuánto se libera, la curva de absorción, quiere decir en cada mate cuánto absorbés, todo va a estar súper detallado para que no haya inconvenientes."
De galpón agrícola a planta industrial: lanzamiento y proyecciones de precio
Actualmente, el proyecto se encuentra en la etapa final de instalación de su planta de producción en Presidente Roca. Para radicar la fábrica en la localidad, los emprendedores reconvirtieron un galpón utilizado históricamente para maquinaria agrícola.
"Tuvimos que alquilar un galpón que acá era todo agrícola, vaciarlo, sacar todos los tractores y hacerlo apto para alimentos. En diciembre llegan las máquinas para empezar a producir."
Respecto al canal de comercialización, el lanzamiento se realizará inicialmente a través de tiendas virtuales y redes sociales oficiales de la marca (Yerba Mons), para luego desplegar una red de distribuidores en distintas ciudades del país.
Ante las especulaciones sobre el costo de un producto innovador, Serrano aclaró que el precio del paquete será accesible y competitivo dentro del segmento premium:
"Veo comentarios que dicen que va a salir 20.000 o 30.000 pesos, pero nada que ver. El valor es sumamente similar a los de la yerba mate de hoy en día. Tendrá un valor agregado, calculale un 20% más que las yerbas de 4.000 pesos el medio kilo."
Finalmente, Serrano destaca que este desarrollo marca solo el primer paso de una plataforma nutricional más amplia en base a yerba mate:
"Lo lindo de esto es que hoy es proteína, pero mañana van a venir nuevas variantes con fibra, calcio o potasio. Le podés ir agregando valores nutricionales de lo que la gente requiera. Y la yerba mate sigue siendo la misma, no te cambia el sabor ni el color y ese recubrimiento no se ve a los ojos humanos."
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