El palacio donde dormirá León XIV y que sus dueños nunca habitaron
El pontífice se alojará en el Palacio Fernández Anchorena, en Recoleta. La residencia fue construida para una familia que permaneció en París y terminó en manos del Vaticano por una disposición testamentaria.
El Palacio Fernández Anchorena será el alojamiento del papa León XIV durante su visita a la Argentina, prevista del 8 al 11 de noviembre. Ubicado en avenida Alvear 1637, en el barrio porteño de Recoleta, el edificio funciona como sede de la Nunciatura Apostólica, la representación diplomática de la Santa Sede en el país.
Además de ser su lugar de descanso, la residencia podrá albergar encuentros privados fuera de la agenda pública. Según publicó el portal Infobae, el sumo pontífice ocupará la habitación que utilizó Juan Pablo II, posteriormente remodelada, y pidió un espacio austero para pernoctar.
Una casa que sus propietarios nunca ocuparon
La construcción fue encargada en 1907 por el matrimonio integrado por Juan Antonio Fernández Torres y Rosa Irene de Anchorena Aguirre al arquitecto francés Édouard Le Monnier. Terminada en 1909, la mansión tomó como referencia la arquitectura de los palacios franceses del siglo XVIII.
Sin embargo, los propietarios continuaron residiendo en París y nunca llegaron a instalarse en la propiedad. Durante sus primeros trece años, el inmueble permaneció prácticamente deshabitado, al cuidado del personal doméstico.
En octubre de 1922, el expresidente Marcelo T. de Alvear y su esposa, la soprano Regina Pacini, se instalaron allí como inquilinos. Permanecieron aproximadamente un año en la residencia antes de mudarse al barrio de Belgrano.
La mujer que decidió su destino
La propiedad pasó después a manos de Adelia Harilaos de Olmos, viuda del empresario y exgobernador cordobés Ambrosio Olmos. Vinculada con numerosas obras de beneficencia de la Iglesia católica, dejó establecido en su testamento de 1947 que el palacio y su contenido fueran donados a la Santa Sede.
La disposición testamentaria incluía un cargo: el inmueble debía convertirse en la sede de la Nunciatura Apostólica en la Argentina. Su voluntad se concretó tras su fallecimiento y el edificio cumple esa función oficial desde abril de 1952.
Un edificio con historia papal
La fachada conserva una cúpula revestida de pizarra, mientras que el interior cuenta con un vestíbulo elíptico, columnas de mármol y una escalera de honor. Los jardines posteriores descienden hacia la calle Posadas.
Declarado Monumento Histórico Nacional en 2002, el palacio ya alojó a Juan Pablo II durante sus visitas pastorales de 1982 y 1987. Ahora volverá a recibir a un jefe del Estado vaticano como residencia oficial durante su permanencia en el país.