El dato que explica por qué Colón termina mejor de lo que empieza
El Sabalero presenta mejores registros en los segundos tiempos que en los primeros y ocupa el segundo lugar de esa clasificación
Hay una tendencia que se repite en Colón y los números se encargan de confirmar que parece sentirse más cómodo en los segundos tiempos. No se trata solamente de una percepción, sino de una diferencia que queda reflejada en las estadísticas.
El dato más contundente aparece al comparar el rendimiento del Sabalero en ambos períodos. En la clasificación correspondiente a los segundos tiempos, el Rojinegro ocupa el segundo puesto, solamente por detrás de Ferro. Acumula 59 puntos, con un registro de 15 victorias, 14 empates y apenas siete derrotas, lo que representa una efectividad del 54,6%.
La realidad cambia cuando se observa lo sucedido durante los primeros 45 minutos. Allí, Colón aparece en el duodécimo escalón, con 47 unidades obtenidas a partir de 10 triunfos, 17 igualdades y nueve caídas. Su porcentaje de efectividad desciende al 43,52%. Pero hay otro elemento que refuerza esta particularidad: las últimas tres celebraciones del equipo santafesino tuvieron un denominador común. Todas se construyeron después del entretiempo.
Primero fue el ajustado 1-0 frente a Estudiantes de Buenos Aires. Luego llegó el 2-0 ante Ciudad de Bolívar y, más recientemente, se repitió el resultado contra Defensores de Belgrano.
Tres partidos, tres victorias y una misma característica: Colón encontró los caminos para resolverlos en el complemento.
Los números dejan una lectura interesante sobre el presente sabalero: su rendimiento crece con el correr de los minutos y el segundo tiempo se convirtió en su principal argumento para inclinar los partidos a su favor.