Abuso sexual infantil: un proyecto busca que las causas no prescriban

La iniciativa de Patricia Bullrich propone eliminar el límite temporal para perseguir estos delitos cuando las víctimas sean menores de edad. También plantea suspender la prescripción mientras un imputado esté prófugo.

La senadora Patricia Bullrich presentó un proyecto de ley para que los delitos contra la integridad sexual cometidos contra niñas, niños y adolescentes sean imprescriptibles. La propuesta busca que el transcurso del tiempo no extinga la posibilidad de investigar los hechos ni de juzgar a sus responsables.

El texto incluye además una reforma del régimen general de prescripción del Código Penal: amplía distintos plazos e incorpora nuevas circunstancias para suspender su cómputo, entre ellas la fuga del imputado y los pedidos judiciales de extradición.

La imprescriptibilidad alcanzaría al abuso sexual, la corrupción de menores, los delitos vinculados con material de abuso sexual infantil y el grooming, entre otras conductas. También comprende los delitos de trata previstos en los artículos 145 bis y 145 ter del Código Penal cuando la víctima sea menor de edad.

Bullrich aseguró que no cruzó “ningún límite” al reunirse con sus legisladores

Qué cambiaría respecto del régimen actual

El Código Penal ya contempla una protección específica para determinados delitos sexuales contra menores: suspende la prescripción mientras la víctima sea menor de edad y hasta que, una vez adulta, formule la denuncia o ratifique la presentada por sus representantes legales. Sin embargo, esa suspensión no equivale a que el delito sea imprescriptible.

La iniciativa propone avanzar hacia un esquema sin vencimiento de la acción penal para los delitos comprendidos. En sus fundamentos, retoma las reformas introducidas por la Ley Piazza y la Ley de Respeto a los Tiempos de las Víctimas, y plantea profundizar esa protección.

Que la fuga no permita ganar tiempo

Otro de los cambios centrales es que el plazo de prescripción quede suspendido cuando el imputado esté prófugo o haya sido declarado en rebeldía. La misma regla se aplicaría cuando un tribunal argentino disponga una solicitud de extradición.

El objetivo, según los fundamentos, es evitar que una persona se beneficie del tiempo durante el cual elude a la Justicia. Como antecedente, el documento menciona el caso Segovia, en el que un acusado de abuso sexual infantil permaneció prófugo durante años y luego su defensa planteó la prescripción.

La reforma también propone un plazo de 20 años para perseguir delitos castigados con prisión o reclusión perpetua y establece otros cambios para figuras sancionadas con penas de prisión, multa e inhabilitación.

Se trata de un proyecto que requiere la aprobación del Congreso para convertirse en ley. Su sola presentación no modifica las reglas vigentes.