Avena trasnochada: qué aporta y tres recetas para preparar de noche
Se arma en pocos minutos y se deja en la heladera hasta la mañana siguiente. Cómo preparar esta alternativa sin cocción y combinarla con frutas, yogur o cacao.
Dejar el desayuno listo antes de acostarse puede simplificar las mañanas. Esa es la propuesta de la avena trasnochada, también conocida como overnight oats: copos de avena que se hidratan durante varias horas en leche, yogur o una bebida vegetal, hasta adquirir una textura cremosa.
La preparación no requiere horno ni hornalla. Se mezclan los ingredientes en un recipiente con tapa y se guardan en la heladera. El reposo ablanda los copos y permite sumar distintas combinaciones para variar el sabor.
Qué beneficios aporta
La avena contiene betaglucano, una fibra soluble que puede favorecer la saciedad y ayudar a reducir el colesterol LDL dentro de una alimentación equilibrada. Su fibra también contribuye al funcionamiento intestinal. Estos beneficios corresponden al cereal; dejarlo en remojo es una forma práctica de incorporarlo.
El resultado nutricional depende también de los acompañamientos. La leche y el yogur suman proteínas; las frutas, semillas y frutos secos permiten diversificar la preparación. Conviene elegir ingredientes sin azúcar agregada y ajustar el dulzor al final.
La base para una porción
Mezclar ½ taza de avena arrollada con ½ a ¾ taza de leche o bebida vegetal, según la consistencia buscada. Tapar y llevar a la heladera durante toda la noche, o al menos cuatro horas. Antes de comer, revolver y agregar un poco más de líquido si quedó demasiado espesa.
Sobre esa base, estas tres combinaciones permiten cambiar el desayuno con pocos ingredientes:
1. Banana, canela y nueces
Preparar la base con una pizca de canela. A la mañana, incorporar una banana chica cortada en rodajas y una cucharada de nueces picadas. La fruta madura aporta dulzor sin necesidad de agregar azúcar.
2. Manzana y vainilla
Añadir a la mezcla media manzana rallada y unas gotas de esencia de vainilla. Dejar reposar tapada en la heladera. Al servir, completar con canela y algunos cubitos de manzana para sumar una textura más crocante.
3. Cacao y yogur
Combinar la avena con media taza de leche, dos cucharadas de yogur natural y una cucharadita de cacao amargo. Mezclar bien antes de refrigerar y terminar con frutillas o banana al momento de comer.
El reposo debe hacerse siempre en la heladera, en un recipiente limpio y tapado. Las frutas y los frutos secos también pueden incorporarse justo antes de servir, para conservar mejor su textura.