Nicolás Ramírez dirigirá la final del ascenso entre Godoy Cruz y Tristán Suárez
El árbitro quedó en el centro de las críticas por su actuación en el Superclásico, pero recibió una designación de peso para noviembre
Nicolás Ramírez volvió a quedar bajo la lupa después de su actuación en el último Superclásico. Durante la derrota de River frente a Boca en La Bombonera, el juez tomó varias decisiones que despertaron el enojo del Millonario y alimentaron los cuestionamientos sobre su desempeño. En medio de ese escenario, su nombre no apareció entre los árbitros designados para la fecha de este fin de semana, decisiva para la fase regular del Torneo Clausura y la tabla anual.
Sin embargo, su ausencia de la grilla no habría respondido a una sanción ni a una evaluación negativa por parte de la AFA. La explicación oficial fue que Ramírez había solicitado una licencia debido a una "intervención quirúrgica programada". De hecho, puertas afuera, desde el organismo respaldaron su labor en el partido más importante del fútbol argentino.
La sorpresa llegó el jueves por la noche, cuando se conoció que el árbitro tendrá un pronto regreso a la actividad y con una designación de gran relevancia: estará a cargo de Godoy Cruz y Tristán Suárez, que definirán el primer ascenso de la Primera Nacional a la Liga Profesional para 2027. El encuentro se disputará el domingo 15 de noviembre, desde las 17, en el estadio de Belgrano de Córdoba.
La designación también llamó la atención por el contexto que rodea al equipo arbitral. En el VAR estará Hernán Mastrángelo, quien viene de recibir cuestionamientos por su trabajo en Estudiantes de La Plata e Instituto. Después de aquel encuentro, el árbitro presentó un informe en el que denunció el robo de toallones de su vestuario y un supuesto sabotaje a los neumáticos de su vehículo en el estadio UNO.
El cuerpo arbitral para la definición del ascenso se completará con Pablo González y Eric Grunmann como asistentes, Álvaro Carranza como cuarto árbitro y Javier Uziga como AVAR. Así, pese a las críticas que recibió tras el Superclásico, Ramírez volverá a dirigir un partido de enorme trascendencia, en una designación que marca el respaldo de la AFA a su continuidad en la actividad.