El ‘escándalo del Ferrari’ sacude el liderazgo chino
Los dirigentes chinos no logran controlar la pasión de sus hijos únicos por la riqueza y su exhibición. Ling Jihua, mano derecha del presidente Hu Jintao en los asuntos internos del Partido Comunista Chino (PCCh) como director de la poderosa Oficina General del Comité Central del PCCh, fue destituido el sábado en una escueta nota de dos líneas emitida por la agencia oficial Xinhua.
La destitución de Ling, a dos meses de la celebración del XVIII Congreso del PCCh durante el que pretendía ascender al Politburó —órgano de 25 miembros y segundo círculo del poder en China tras el Comité Permanente del Politburó en el que solo se sientan los nueve miembros la dirección colegiada del país—, sorprendió a la casi totalidad de los expertos. Fue el South China Morning Post el que arrojó el lunes cierta claridad sobre la caída en desgracia de Ling Jijua. El prestigioso diario hongkonés la liga al misterioso accidente de un Ferrari ocurrido el pasado 18 de marzo.
Tras el choque, la policía rodeó el vehículo y no permitió el acceso de curiosos. Cuando comenzó a circular por las redes sociales que en el Ferrari siniestrado viajaban dos mujeres y un hombre y que una persona había muerto y las otras dos resultaron heridas de gravedad, la policía cibernética china bloqueó todas las entradas que contenían "Ferrari y accidente".
Ahora se ha sabido que el Ferrari era de Ling Gu, el hijo del político degradado. Según South China Morning Post, el joven murió en el siniestro y fue incinerado con un nombre falso para no dañar la reputación del padre, aunque otras web de la disidencia china indican que está vivo pero que aún no se ha recuperado.
El presidente Hu Jintao había apostado para que Ling Jihua, de 56 años, ascendiera al Politburó, como uno de los fieles a través de los que seguiría teniendo influencia en ese órgano, ya que está previsto que Hu abandone en el Congreso su cargo de secretario general del PCCh y, en marzo próximo, la jefatura del Estado.
En un clima de creciente descontento social y de cara a un congreso que quiere hacer hincapié en impedir que siga agrandándose el abismo abierto entre pobres y ricos de China, Hu se ha visto obligado a dejar caer a Ling. Y no solo por el escándalo de su hijo, sino porque el propio Ling Jihua estaba vinculado al exministro de Ferrocarriles Liu Zhijun, expulsado del PCCh el pasado 28 de mayo porque durante los ocho años de su cargo (2003 a 2011) favoreció a empresas de amigos y familiares y desvió de los fondos para la construcción de la amplia red de trenes de alta velocidad cientos de millones de euros a sus cuentas personales.
La corrupción rampante en el país es una de las mayores causas de descontento entre la población, que critica duramente cómo se enriquecen los dirigentes comunistas y sus familias mientras la vida se encarece para la absoluta mayoría de los habitantes del país más poblado del planeta.