Desde el oficialismo niegan que esté en preparación una contramarcha kirchnerista

Mantienen la convocatoria para el 27 de octubre. Allegados al Gobierno minimizan la protesta y replican que “no merece que hagamos nada”. Y aclaran que el acto por la muerte de Kirchner no es en respuesta al cacerolazo

Con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner refugiada en el sur, el oficialismo no logró consensuar una réplica en común ante el cacerolazo del pasado jueves. Primero respondió con su ya clásico silencio. Luego, herido por la repercusión de la protesta en Plaza de Mayo, llegaron las descalificaciones oficiales y el cristinismo amenazó con una contramarcha para medir fuerzas. Ahora, apelando a la máxima que no hay mejor defensa que un buen ataque, intentan minimizar sus alcances.

“No merece que hagamos nada. Es un episodio que no tuvo entidad”, opinó ayer el ex piquetero Luis D’Elía a El Cronista. Algo similar afirmó el dirigente del Movimiento Evita, Fernando “Chino” Navarro. “No hay que hacer espejo de iniciativas que lo único que hacen es confundir o exacerbar”, afirmó, desestimando una posible convocatoria K para esta semana. “Ya quedó claro que nosotros hemos obtenido el 54% de los votos y la oposición no”, agregó. En sintonía, desde el cristinista de Unidos y Organizados, agrupación paraguas que contiene a varias corrientes de apoyo a la mandataria, analizaban que “hoy no hay que salir a bancar nada en la calle”. Sin embargo, el recuerdo de la crisis con el sector agropecuario por la Resolución 125 sigue aún presente en el imaginario kirchnerista como para desechar de plano una eventual contraofensiva.

No obstante, a diferencia del titular del partido Miles, que desestimó la importancia de la convocatoria a la Plaza de Mayo al calificarla de “encapsulada”, Navarro bajó el nivel de agresión y admitió que “tenemos que escuchar, analizar, ser humildes y no creernos los dueños de la verdad”.

Sin contramarcha, también falta aún la marcha: los caceroleros no fijaron fecha para su próxima reunión, aunque en las redes sociales se menciona el 1 de octubre como posibilidad. Sin auspiciarlo como una réplica a la plaza del jueves, el oficialismo ya prepara un acto para el próximo 27 de octubre, en el segundo aniversario de la muerte de Néstor Kirchner.

Más allá del sabor amargo por las imágenes del cacerolazo, en la Casa Rosada celebraron por lo bajo que ningún opositor pudiera capitalizar la convocatoria. El ministro de Planificación, Julio De Vido, reflejó ayer en parte este análisis, criticando los reclamos que se escucharon en la plaza. “No hay ningún dirigente político que se anime a ponerse al frente de esas consignas contra la Presidenta y contra este modelo inclusivo”, se jactó el santacruceño.