Se achicó 50% el volumen del mercado paralelo y estiman que el dólar blue caerá a $ 6
Desde el 17 de julio pasado, cuando el dólar paralelo tocó unl récord de $ 6,90, el “billete” (tal como se lo denomina en la jerga financiera) no dejó de bajar, al punto que ya acumula una caída de casi 10%. Y el volumen negociado acompañó: según estimaciones del mercado informal, quedó reducido a la mitad, desde unos u$s 30 millones a u$s 15 millones diarios (desde el gobierno nunca se reconoció que esta plaza moviera más de u$s 10 millones)
La expectativa en el mercado doméstico es que la divisa descienda aún más, hasta llegar a un piso de $ 6. Ocurre que, por un lado, hoy se inyectarán en la City porteña u$s 200 millones por el pago de la renta del Boden 2015, y el próximo 17, se abonarán otros u$s 200 millones por las utilidades del Boden 2017.
Por otra parte, hasta el momento los grandes compradores de billetes eran importadores, muchos de ellos ligados al rubro textil instalados en la zona de Once. Pero en la medida en que el grifo de las importaciones se fue abriendo un poco y se otorgaron más permisos, las empresas también se fueron retirando del circuito blue.
Otra de las explicaciones que ofrecen en el mercado es que la recesión se está haciendo sentir, al punto que en la calle Pasteur se puede ver varios locales que debieron bajar las persianas. Además, la cadena de pagos se está alargando cada vez más, con lo cual las pequeñas empresas que antes compraban dólares hoy necesitan salir a rematarlos para conseguir pesos y poder pagar a empleados y proveedores.
“Yo todos los días vendía por lo menos u$s 100.000, y ahora no tengo a nadie que me venga a pedir billetes. Y estamos todos los colegas igual, sobrestockeados de dólares que tenemos que salir a vender, porque sino es plata muerta que tenemos, porque los pesos los podemos poner a trabajar, con descuento de cheques o con adelantos, pero los dólares no”, relatan desde una cueva.
“Es más, hace unos días hubo un pedido de una persona que quería comprar 300.000 libras esterlinas y nos llamábamos unos a otros a ver si podíamos juntarlas, ya que pagaba $ 12 por cada una cuando en el oficial está $ 8. O sea, un sobreprecio del 50%, contra 30% que es la diferencia actual entre el oficial y el negro, pero no había tantas libras en la plaza.
Fue imposible conseguirlas, así que nos perdimos el negocio”, cuenta otro mayorista del blue, que también tiene dólares atesorados pero no hay nadie que quiera comprárselos.
Los jugadores del circuito informal ya especulan también con el pago de aguinaldos que afrontarán a fin de año las empresas y la consecuente necesidad de salir a la calle a rematar sus dólares, ya que tienen menos ventas y cobranzas muy atrasadas.
De hecho, hoy los únicos que buscan divisas son los pequeños ahorristas, que recurren a los arbolitos. Entonces, los cueveros dedicados a la comercialización de billetes debieron reconvertirse. Rápidos de reflejos, ahora se concentran en el “dólar cable”, como se denomina en la jerga a las transferencias de dinero a cuentas radicadas en el exterior. Cobran 5% por sacar la plata de la Argentina.