Maravilla fue a la Rosada y fue recibido por la presidenta
Sergio "Maravilla" Martínez, flamante campeón mundial de los medianos por el Consejo Mundial de Boxeo, consideró que la actual situación del país ha mejorado sensiblemente respecto del momento en que decidió irse a España, donde está radicado, en 2001.
El mediático boxeador, de 37 años, que viajó a Buenos Aires para presentar su libro "Corazón de Rey" le concedió a la agencia Noticias Argentinas una entrevista durante la cual desgranó distintos temas.
Su pasión por el boxeo, su sueño de realizar una pelea de primer nivel en el país el año próximo y una visión optimista sobre el presente de la Argentina fueron algunos de los tópicos que se animó a tocar el boxeador de Quilmes durante el reportaje. En un lujoso hotel del barrio porteño de Recolecta, Maravilla dejó ver parte de su personalidad, en la que se destaca el respeto, la amabilidad y su obsesión por ser el profesional del que todos hablan.
Cristina Kirchner recibió en su despacho al boxeador Sergio "Maravilla" Martínez, campeón de peso mediano del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), quien le llevó su cinturón de diamante. Con un saco gris de solapas negras y sin corbata, Martínez concurrió a la Casa Rosada, acompañado por su madre, Susana, para entrevistarse con la jefa de Estado.
Martínez conversó con Cristina Kirchner y aprovechó para mostrarle el cinturón de diamante del Consejo Mundial de Boxeo que obtuvo tras derrotar en Las Vegas al mexicano Julio César Chávez. Tras su triunfo de septiembre pasado, el deportista había mantenido telefónicamente "una charla muy breve" con la mandataria, quien lo había felicitado e invitado a "tomar un café" a su regreso a la Argentina, lo que se concretó este martes. Del encuentro participaron el secretario de Deportes, Claudio Morresi, y el secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli, además de funcionarios y empleados de Casa de Gobierno.