El FMI auditó a Uruguay y le sugirió bajar la inflación de 7,9 por ciento
El Fondo Monetario saludó las "mejoras significativas en el nivel de bienestar" del país de la banda oriental. Proyectó un crecimiento de 3,5% para este año y 4% para el próximo. Le advirtió seriamente de que tiene que tomar medidas para atajar la suba de los precios al consumidor como su "desafío inmediato".
Según los cálculos del FMI, Uruguay cerrará este año con una inflación de 7,9% que no logrará rebajar demasiado el año que viene, para cuando la sitúa en 7,6 por ciento.
"La inflación está estancada en un nivel muy superior al fijado como meta", señaló Ulric Erickson von Allmen, jefe de la misión del FMI que concluyó una visita al país para elaborar el informe anual de la consulta del Artículo IV del organismo.
"El desafío macroeconómico inmediato consiste en abordar la tasa de inflación que supera el nivel fijado como meta, en un contexto de fuertes entradas de capital y riesgos elevados para las perspectivas de la economía", alertó.
Para el FMI, la alta inflación que mantiene el gobierno de José Mujica se debe a una fuerte demanda interna, la "amplia indexación" de los salarios y el impacto en los precios de los alimentos, pero también por "una orientación de la política monetaria que no es lo suficientemente restrictiva", a lo que se une una meta inflacionaria que "no ancla las expectativas dentro del rango previsto".
El organismo considera que no es posible combatir la inflación sólo con un endurecimiento de la política monetaria, por lo que, subraya, se requieren "esfuerzos mancomunados en otros frentes", especialmente con un "crecimiento prudente" de los salarios y una "mayor austeridad fiscal para contener las presiones de los costos y la apreciación del tipo de cambio real".
Por el contrario, el FMI dice ver con "escepticismo" el reciente acuerdo para recortar o congelar algunos precios al consumidor, al considerar que esta medida introduce "distorisones" y además "no ataca las causas fundamentales de la inflación".